La boda de Joan y Sandy en Ameca, Jalisco
Elegantes Invierno Morado
J&S
24 Oct, 2015La crónica de nuestra boda
Y se llegó nuestro gran día.
En realidad, fue la fecha más esperada en toda mi vida. Estaba a tan solo unas horas y solo pensaba en disfrutar nuestro momento sin importar los pequeños detalles que surgieran. Sobre todo porque no había tenido la oportunidad de llevar en todo momento la organización del evento, pues me demandaba bastante tiempo la escuela. Sin embargo, sabía que podía confiar plenamente en nuestra planeadora de eventos.
El 23 de octubre ya me encontraba en casa de mis padres (Tala, Jal), mi hermano había llegado ya de EUA y estábamos dispuestos a disfrutar en familia de mi último día con ellos como soltera (aunque oficialmente ya estaba casada al civil con mi amorcito desde hacía dos semanas). Fue un fin de semana bastante lleno de nervios; para esos días se había programado el Huracán "Patricia" y el 23 de octubre en la madrugada se catalogó como el huracán más grande la historia en el Pacífico (Categoría 5). Para la mañana del 24 de octubre, parecía que todo aquello comenzaba a despejarse y sentí una emoción inmensa. Estaba sucediendo un milagro y podríamos disfrutar de nuestra boda sin el temor de los posibles daños por el huracán. Muy temprano me dí cuenta que el manicure que me había hecho 3 días antes ya no lucía igual. Por lo que de manera exprés salí a buscar un sitio para mejorar el decorado de mis uñas.. Al final, quedaron mucho mejor de lo que las esperé. Mi madre me dedicó una canción mientras estaba en casa, no pude evitar derramar lágrimas. La emoción estaba a flor de piel. Mientras tanto, mi amor y sus papás se trasladaron de Guadalajara a Ameca muy temprano, para arreglar los pormenores del evento. Mas tarde, ya me encontraba lista esperando a mi maquillista. Llegó con bastante tiempo de anticipación, ya que arreglaría a mi hermana y madre. Inició arreglando a mi hermana, en ese tiempo aparecieron mis fotógrafos..Todo marchaba muy bien, ya comenzaban a maquillarme y aun no se sentían los nervios. No fue hasta que iniciaron a peinarme, cuando me dí cuenta que el peinado no estaba resultando como lo soñaba. Mi cara no dejaba de reflejar mi frustración y lo peor de todo era que ya comenzábamos a tener el tiempo encima. Me armé de valor y le dije a mi estilista que no me gustaba para nada, que durante la prueba me sentía mucho más cómoda con el resultado. Él, todo preocupado me lo trató de mejorar y siendo sincera. No quedé satisfecha, pero ya no teníamos tiempo. A mi mamá aun no la maquillaba y yo seguía sin ponerme mi vestido. Para esto, debo mencionar que Tala, está a 1/2 hr de camino a Ameca, la celebración se llevaría a cabo en Ameca y teníamos que salir de inmediato. Nuestros fotógrafos notaban el estrés que se respiraba en casa, pero nos apoyaron en todo momento tratando de captar esos momentos de la mejor manera. Mi hermanito trataba de alentarme diciendo lo bonita que me veía. Pero yo seguía frustrada. Si hicieron 7:30, me subí al auto con mis padres y tomamos la carretera rumbo a Ameca. En el camino, sentí una necesidad inmensa de llorar, no podía creer que justo el día más importante de mi vida, no pudiera estarlo disfrutando por algo tan insignificante como el peinado. Mis padres me aconsejaron todo el camino y por fin vino la tranquilidad. Mi papá conducía a 150km/hr, mi mamá llamaba al sacerdote pidiendo 10 min de tolerancia, sentí miedo y culpa porque todo eso se pudo haber evitado. Así que agradecí a Dios enormemente y solo pensaba en llegar a tiempo. A la entrada de Ameca ya me esperaban dos de mis primos, me cambié al auto ya arreglado (por cierto, lucía hermoso el arreglo de flores), y nos fuimos de inmediato a la iglesia. Llegamos, ya estaba toda mi familia, la familia de mi amorcito, mis amigas, mis padres, etc. No había visto a mi amor. hasta que entramos a la iglesia. Lucía tan serio, tan hermoso, sentí ganas de llorar. Me sentía culpable por haber llegado 10 minutos tarde. Ya en la inglesia, me sentía muy agradecida y feliz. Fue una ceremonia hermosísima. Con algunos momentos graciosos. Por fin, felizmente casados. Salimos de la ceremonia. Nunca había sentido tanta felicidad a ver a toda mi familia y amigos reunidos en un solo lugar para festejar nuestra unión. Fue muy conmovedor, abracé a muchísimas personas queridas (nunca había abrazado a tantas en tan poco tiempo). Nos tomamos unas pocas fotos fuera de iglesia mi esposo y yo. Nos subimos a nuestro auto de recién casados brindamos con un champagne delicioso obsequiado por nuestros primos. Apenas circulamos por un par de cuadras de Ameca antes de llegar al salón. A nuestra llegada, el salón ya estaba lleno. Cuando entré no podía creer lo que veía. Me enamoré profundamente. La decoración había sido un éxito. El lugar era otro, simplemente había sido transformado. Me sentí muy satisfecha y más feliz. Entramos felices y nos dispusimos a tomar nuestro lugar. La cena se sirvió casi de inmediato, bailamos nuestro primer vals como marido y mujer "Thinking Out Loud" (Ed Sheeran) y "Que me alcance la vida" (Sin Bandera), fueron nuestras canciones. Habíamos ensayado un vals muy bello, pero Joan se puso tan nervioso que terminamos improvisando. Fue muy divertido. Brindamos con vino tinto elegido por mi esposo (Nunca deja de sorprenderme). Partimos nuestro delicioso pastel e hicimos el tradicional lanzamiento del ramo. El de la liga no se puedo realizar, ya que con las prisas, olvidé ponérmela y mi papá la guardaba en su traje, así que mi hermoso marido improvisó lanzando una rosa para los desesperados chicos de la noche. Aún así fue muy divertido, todos nuestros invitados se dispusieron a bailar tan pronto como se inició el baile. No hubo quien se sentara durante toda la noche. Fue una noche mágica, llena de emociones de felicidad. Nos tomamos una pequeña sesión con algunas de mis damas (no todas) y algo que lamento mucho fue no habernos tomado fotos con todos los invitados. La noche se esfumó en tan poco tiempo. Pero sin duda, la mejor noche de mi vida. Ahora mi amorcito estamos felizmente casados. Cada día más felices, aprendiendo tanto uno del otro, adaptándonos a nuestros hábitos y apoyándonos incondicionalmente. Sin duda, hasta el momento el mejor día vivido en toda mi vida.
Otras bodas en Jalisco
Ver todas
Inspírate con estas bodas
4 comentarios
Deja tu comentario