La boda de Javier y Victoria en Zapopan, Jalisco
De noche Invierno Vino
J&V
08 Dic, 2018La crónica de nuestra boda
¡Hace casi 2 años de habernos comprometido redacto nuestra historia del gran día el pasado diciembre!
Fue un día repleto de todo, desperté súper temprano porque me maquillarían a las 8:30 am (si, mega temprano) pero como ya habia tenido situación de tiempo con mi maquillista preferia evitar algún detalle. Desayuné tranquilamente después de darme una rica ducha e iniciaron preparativos realmente a las 9:30 am, me maquillaron y prosiguieron con mi hermana, prima y tía respectivamente.
Todas muy emocionadas y con platicas súper profundas con el equipo de maquillaje y peinado. Se vuelven parte del gran día y vaya que es divertido tener platicas de todo tipo en ese momento.
Salimos a recoger el vestido de mi prima a la tintoreria (si, yo toda maquillada, peinada y con velo ya, llevé a mi prima a buscar su vestido) jajaja -esas convivencias valen oro- y le mandé a mi FM un desayuno con un regalo previo a la boda. ¡Queria darle un regalito y sorprenderlo para que cada momento fuera especial!
Seguir leyendo »Nos fuimos al hotel para la sesión de dressing y firts sight, en ese momento fue cuando tuve más nervios, al verme vestida completa e iniciar a ver a mis damas y tener esos primeros abrazos y lagrimitas Remi, al igual que la sesión con mi papá y hermana fue emotiva por sus palabras y sobre todo con su presencia.
Disfruté al máximo cada detalle, cada imperfección y cada momento que salía según lo planeado. Es una sensación de tranquilidad que no puedo explicar, saber que todo lo que habíamos planeado estaba sucediendo, me emocionaba mucho.
Cuando tuvimos el firts sight fue el primer momento cúspide, ambos tuvimos pequeñas lágrimas de emoción y sobre todo mucha felicidad de vernos como novios el uno al otro. Él se veía tan guapo y con porte, me enamoré más.
Partimos a la iglesia que estaba súper cerca (plan con maña, en una ciudad tan grande como Zapopan, es necesario preveer todo).
Al estar en fila en el ingreso, ver a la familia y amigos que iban llegando, las primeras grandes charlas de desestrés, me ponian más atenta a los detalles y un tanto hiperactiva, me enteré que los programas de la misa se perdieron en el trayecto, y me enojé/preocupé/entristecí por unos minutos, despues mi FM me dijo: "dijimos que disfrutaríamos hasta lo que no saliera, ¡relajate!" y pues... me relajé, la misa me encantó, el Padre ofició amenamente, las lecturas que elegimos seguian siendo tan emotivas como cuando las leímos la primera vez. Intentamos que cada detalle fuera pensado por nosotros, para que tuviera nuestro toque y significara más para nosotros. No le fallamos en eso, recomiendo muchísimo meterse y decidir detalles súper personales, hacen el día todavía más maravilloso de lo que ya es.
Decir el sí acepto y los compromisos tienen un gran significado, salen del corazón (aunque por nervios olvides la mitad de las líneas) voltear a ver la cara de mi (en ese momento ya esposo) con una sonrisa y concentrado, lo era todo para mí.
El segundo momento cúspide fue dejar el ramo con la Virgen, siempre ha tenido un significado en mi vida y creo que ambos nos emocionamos todavía más al decir nuestros agradecimientos mutuos. Para después salir y con gran alegría ver a nuestros invitados esperándonos con listones, burbujas y luces de bengala, muchas sonrisas y gritos de "que vivan los novios" y "beso, beso", todo daba vueltas como si fuera rápido y lento a la vez. Muchos abrazos y emoción de ver a tanta gente que adoro en ese día tan especial, compartiendo con nosotros y disfrutando nuestra alegría, valió totalmente la pena, las desveladas, la presión, la busqueda, los acuerdos y los desacuerdos.
La fiesta fue tal cual como la imaginamos, acogedora, llena de luces cálidas, una banda de rock tocando, mucha bebida y diversión. Tomamos fotos Polaroid al ingreso para crear nuestro álbum personal incial, recibimos con cocteles de sandía + chamoy delis y refrescantes (pese a que era invierno, todo comenzó tipo 7 pm, así que lo ameritaba perfecto). Mis damas ambientarón la fiesta y me apoyarón en todas mis locuras de estrategías para cuidar cada detalle.
La cena estuvo deliciosa acompasada por la primera hora de la banda de rock (obvio la selección fue más relajada), siempre he escuchado a parejas que dicen que ni pudierón cenar, pero nosotros no podiamos perdernos ese momento, no teniamos mesa de novios (por predilección) ya que queríamos sentarnos con nuestros padres, al final tuvimos unos movimientos de mesa y cenamos con algunas de las damas, familia y mi papá, fue tan espontáneo y cómodo que ni nos hizo falta la mesa principal. Rodamos por todo el lugar saludando a todas las mesas y pasamos a agradecer su presencia, pequeñas pláticas con todos, algunas presentaciones o recuerdos de te acuerdas qué/cuándo/cómo, etc.
El tercer momento cúspide para mí fue cuando bailamos el vals, elegimos la canción de Leonel García "Bailar", realmente habiamos practicado súper poco, pero nos quedó bastante bien (modestia aparte), además que la canción dice tantas cosas emotivas, no podía parar de pensar en nuestro tiempo juntos, en que me sentía tan relajada a su lado y nos agradecimos mutuamente haber tomado la decisión de compartir nuestras vidas. Posteriormente agarramos a nuestros papás (él a su mamá y yo a mi papá) para hacer un baile, fue súper divertido porque ellos no se lo esperaban y la banda de rock entró en el momento justo.
Seguimos el baile, el brindis, el ramo y la liga, donde él se puso una máscara de luchador y fue tan divertido y sorpresivo que nos hizó la noche. Dimos chupitos para esos momentos, intentamos bailar hasta que nos dolieran los pies, terminé con el vestido rojo, ya que se callerón algunos chupitos encima de mi, las sandalias y pashminas para el frío fueron salvación, así como los kit anticruda, que volarón.
Yo veía que todo saliera aproximadamente en el momento acordado y seguia bailando, bebiendo y conviviendo con todos los que se paraban a la pista de baile.
Ya que era invierno y el espacio era semi abierto, dar cafecito iniciando la madrugada fue un gran plus, seguir bailando y muchas platicas de sobremesa.
Ver a nuestras familias y amigos divertirse tanto junto a nosotros, fue muy especial, recibir comentarios y consejos de esa nueva etapa, la verdad hacen la diferencia, disfruten cada instante, es un sólo día y cada minuto cuenta.
Hay cosas que no salieron según lo planeado (por ejemplo la pista de madera, no erá la que yo elegí con luces LED y llegó solo la mitad de la cantidad que había pedido) para mi gusto se veía horrible, yo hubiera regresado todo -lo poco que llevó- al proveedor por no cumplir con lo pactado y que se diera su vuelta en balde (ya después que hable con la chica del lugar y me explicó como estuvo todo el brete del proveedor que le quedó mal, etc.) pero decidí no amargarme por ese detalle en ese momento que la ví, y bueno otras 2 cositas así, que en ese momento parecian el fin del mundo -porque de verdad ¡¡lo es!!, tanto planear para que algo no salga como debe de ser, estresa mucho-, pero respiraba y veía que eran realmente pequeñeces en comparación a todo lo demás que si iba saliendo, así que nada fue tan grave gracias a Dios.
Sí platiquen con su proveedores, retroalimenten y hasta descuenten lo que no salió, pero en ese momento disfruten al máximo, de verdad que se van volando las horas y nada es más importante que te quedes con buenos recuerdos y pies adoloridos, que un mal sabor de boca, son unas horas, pasa con, a pesar de y a falta de, así que hay que disfrutarlo y vivirlo con todo.
Ahora que recuerdo solo puedo decir: fue perfecto y fue como lo imaginé.
Otras bodas en Jalisco
Ver todas
Inspírate con estas bodas
Deja tu comentario