La boda de Ivette y Manuel en León, Guanajuato
Rústicas Otoño Azul
I&M
12 Nov, 2016La crónica de nuestra boda
Faltaban exactamente dos días para ese gran día, cuando me di cuenta que la lluvia no paraba, así que me di a la tarea de checar el clima para el día de mi boda, era un hecho, el día sería lluvioso, así que ahí comienza mi día:
Eran las 5:00 am cuando sonó el despertador, hubiera deseado dormir un poco más pero los horarios ya no me lo permitían, así que me levanté y comencé por darle un ordenada a la casa, chequé detalles y conversar con mi madre y tomar un buen café, bueno entre esos detallitos me dieron las 7:00 am... ya no había tiempo tenia que bañarme....Me despedi de mi pequeño y de mi familia pues regresando ya no sabía si las encontraría o ya las veria hasta la misa, cuando iba rumbo a donde me iban a maquillar y peinar, no había nada de tráfico, el clima era nublado completamente, me pasaban por la cabeza mil y una de cosas que opté por no preocuparme por nada.
Llegué al lugar y no había nadie, me tranquilicé y a la vez me preocupé pues la cita era a las 9 pero yo habia llegado 8:40, no sabía si el tiempo se iría igual de lento o más rápido, al fin las 9:00... cuando comenzaron a llegar las maquillistas, y clientas.
Seguir leyendo »No quise preguntar pues ellas ya sabian mi compromiso, las chicas tenian una buena vibra que se te contagiaba, asi que cero estrés... cuando comienzan a llegar más y más clientas, que ellas no tenían contempladas pero las clientas decían si habian sacado su cita, en fin, siguieron con la calma y yo también.
Dieron las 10:00 y llegaron mi hermana y mi mamá, pensamos saldriamos tarde y si así lo fue, pero yo me relajé por que si me estresaba todo se contagiaría y no quise dar ese paso.
Salimos de ahí a las 2:00 justo a esa hora yo tenia la cita para la sesion de fotos, por suerte otra vez no había tráfico y llegamos muy rápido, me puse mi vestido y en ese momento llegó mi marido por mi, se miraba tan elegante, apuesto, que su imagen hasta el momento no logra salirse de mi mente, bien, tomamos camino hacia la sesión, la lluvia había calmado así que sin problema la tendriamos.
Llegamos al salón y no recordaba era jardín y estaba todo empapado, ya no pude hacer nada por mi vestido, tarde o temprano se ensuciaría, terminamos y corrimos a la iglesia, pero... los globos, como en mi iglesia no permitian ni arroz ni pétalos obtamos por el clima comprar globos pero ese día no lo entregarían, así que nos lanzamos por ellos, y ahí sí, nos tocó un trafical, y aún no los tenian listos
Cuando por fin... Vámonos a la iglesia, llegamos justo a las 5:00 pero mi entrada no fue tan triunfal como llegar en un carro y que el novio te esperara en el altar.
Desde la tarde ya estabamos juntos ya me habia visto y todo, pero si una sorpresa que nadie esperaba, llegó su mamá, su alegria le duró minutos, por que lo dejó en el altar y se fue, pero para él fue lo más grande.
La misa fue muy rápida, podría jurar que el padre no casaba tan seguido, pero bueno ya ni llorar era bueno, la entrada apesar de que días antes me reuní con mis damas no la hicieron bien y cada quien entró como Dios le dio licencia, bueno aparte el clima no ayudaba mucho.
No dejaba de verlo me sentia tan plena, tan afortunada, que ni yo podia creerlo, se acabó la misa y ahí me sentí más ligera, ya había pasado lo más preocupante que era no acordarme de lo que se decía, y aunque le cambien el nombre a mi marido, nada acabó con nosotros, la fiesta dejó mucho que desear el salón, aparte que no lo pudimos lucir del todo por la llluvia, pero si bien puedo decir que todos nos divertimos y mucho, como experiencia les puedo decir que no hay tormenta que pueda derrumbar tu más grande tu felicidad, por que si la vences en el momento, cuando quiera caer, su fuerza ya no será la misma.
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