La boda de Héctor y Rut en Los Mochis, Sinaloa
Elegantes Verano Blanco
H&R
12 Ago, 2016La crónica de nuestra boda
El día comenzó muy temprano, mi plan era despertar a las 9, desayunar algo e ir a que me peinaran para luego volverá maquillarme yo misma y vestirme para ir a la sesión de fotos antes de la boda, pero fue todo muy diferente. Desperté a las 7 porque ya no podía dormir, pero extrañamente no me sentía tan nerviosa como esperaba, solo que tenía unas náuseas horribles y no pude desayunar nada, fui a la cita para peinado a las 9:30. Estando ahí llegaron mis papás a llevarme algo para que comiera. Fue un momento muy emotivo porque comenzamos a platicar y a despedirnos ya que sabíamos que ese día casi no nos íbamos a ver y luego de la boda yo me iba a venir a Cuauhtémoc con mi ahora esposo; platicamos, lloramos, reímos, me sirvió mucho ese momento porque pudimos hablar con calma antes de tener que correr. Les recomiendo que se tomen un tiempo para estar con su familia especialmente si son muy allegados.
Más tarde llego el fotógrafo e hizo algunas tomas de cómo me peinaban. Fue un peinado sencillo hasta cierto punto, no hice prueba de peinado pero me quedé muy contenta con el resultado. Cuando llegué a casa, mi amor ya estaba ahí (decidimos que se arreglara en la casa para que el fotógrafo pudiera tomar fotos de ambos mientras nos alistábamos), y me disponía a subir a mi cuarto para maquillarme cuando me dijo que había contratado a alguien para que me maquillara y que así yo no tuviera que estresarme por eso, me alegro mucho que él pensara en ese detalle y que quisiera consentirme lo más posible, pero a la vez me puse nerviosa porque no tuve prueba de maquillaje con ella y no sabía si me iba a gustar su trabajo, luego pensé en que aún era temprano y que había tiempo para hacer correcciones en caso de ser necesario. Así que mientras esperaba a la maquillista me fui al aire acondicionado porque en los Mochis hace muchísimo calor y el día de la boda era bastante fuerte.
Seguir leyendo »La maquillista llegó justo a la hora que había dicho y empezó a arreglarme, no me dejaron verme ni una sola vez en el espejo hasta que estuve lista, y la verdad al principio tenía miedo de verme y que me hubieran maquillado de forma que pareciera que era otra persona, pero cuando me vi no pude evitar sonreír, me gustó muchísimo el trabajo de la muchacha ¡Era un maquillaje muy bonito! Y termino mucho más rápido de lo esperado, para la 1:00 de la tarde ya estaba lista y la sesión era hasta las 4:30. En lo personal me sirvió ese tiempo extra para relajarme. No salí ya del cuarto para nada ya que quería sorprender a mi amado, me llevaron comida ahí y mi mamá se estuvo conmigo todo ese rato.
A las 3:30 empecé a cambiarme y cuando estaba lista el fotógrafo tomó otras fotos y luego bajé para irnos a la sesión. El carro ya había llegado y me dijeron que Héctor ya estaba listo esperándome. Me dieron la señal de bajar mientras tomaban foto y video y salí de la casa para irnos, cuando vi a mi esposo parado junto a la puerta del carro esperándome y sonriendo sentí mariposas en el estómago como si fuera la primera vez que lo veía, ninguno de los dos pudo evitar llorar y nos abrazamos. Nos dio mucha ternura que nuestro perrito quería irse con nosotros, al ver que nos subíamos a la camioneta corrió y se subió el también, pero fue mi mamá por él y lo bajó.
Llegamos al parque que habíamos elegido, un parque botánico que a nosotros nos encanta, y empezó la sesión de fotos, hacía mucho calor pero fue muy divertido, nuestro fotógrafo hizo un excelente trabajo con las fotos y ayudándonos a relajarnos. Un amigo mío fue nuestro chofer y anduvo ayudándonos con algunas cosas que se ocuparon. Estando ahí en el parque vimos a unos amigos que habían ido de paseo también al parque y nos tomaron otras fotos; cuando ya nos íbamos pasamos por unos columpios y se nos antojó subirnos, parecíamos unos niños. Al final nos bajaron porque se estaba haciendo tarde para llegar al salón.
Cuando llegamos al salón yo me quedé en la camioneta esperando a que terminaran de acomodar todo y nuestro amigo - chofer me puso música mientras para que me entretuviera, deseé con todas mis fuerzas haberme llevado mi libro favorito o mi celular para mantener mi mente ocupada ese momento ya que fue cuando empezaron a agarrarme los nervios. Me zumbaban los oídos, tenía nauseas, estaba mareada y veía muy borroso, me dio un ataque de nervios ahí sola, pero luego llego mi papá como si se hubiera imaginado que iba a estar nerviosa y me hizo compañía hasta que nos dieron la señal de entrar.
La dueña del salón fue muy amable, me ayudó mucho con la organización de la boda, y cuando mi papá y yo entramos al vestíbulo nos dio unas instrucciones finales de cómo íbamos a entrar. Mi esposo y yo queríamos que el discurso bíblico fuera en el salón del Reino, pero iba a estar ocupado esa semana por unas clases especiales así que no pudieron prestárnoslo. Pero en el salón de eventos acomodaron de forma parecida a como seria en el salón, se veía muy bonito todo. Yo empecé a olvidar mis nervios porque mi papá se puso a platicar conmigo en el trayecto y me hizo sentir más tranquila, hasta que vi a mi esposo… ¡Y nervios de regreso! Pero nos sentamos y no soltó mi mano para hacerme sentir tranquila. Fue una sorpresa para la mayoría al ver que sería mi propio papá quien nos daría el discurso de bodas. En momentos yo pensaba que iba a soltarse llorando y me daban ganas de llorar también pero ambos logramos controlarnos, hubo problemas con el sonido al principio pero luego se corrigió y pudimos escuchar bien el discurso, nos gustaron mucho los consejos y poco a poco nos fuimos sintiendo más tranquilos.
Cuando terminó el discurso y mientras acomodaban las sillas, nos tomamos algunas fotos con los invitados, yo pensaba que en 15 minutos terminaríamos pero no, al final nuestro director de la fiesta pidió que esperaran para que pudiéramos bailar el vals y luego de la cena podrían seguir las felicitaciones. Mi amor y yo bailamos “I don´t wanna miss a thing” en versión piano, fue una de las primeras canciones que él me dedico y tiene mucho significado para nosotros ya que todo nuestro noviazgo fue a distancia. Después mi esposo bailó con su mama “Mi novia” de Ricardo Arjona, ahí todos los de la familia de él se soltaron llorando. Y al final yo baile con mi papi una canción llamada “Serenade” que es una especie de vals, ahí toda mi familia se soltó a llorar, una tía mía incluso se sentó en el piso junto a la pista de baile para poder vernos bien y tomarnos fotos. Yo ya no aguanté las lágrimas y llore como una niña al final de la canción, mi papá me abrazo y me dijo que me quiere mucho. Varios de los invitados lloraron en ese momento.
Después fue la cena, nos sirvieron a mí y a mi esposo primero para que pudiéramos comer pronto, y empezamos a cenar. La comida estaba deliciosa, era lomo en salsa de champiñones, puré de papas, pan recién hecho y una ensalada fresca que tenía un aderezo muy rico. Pedimos que sentaran a mi hermano con nosotros porque no lo había visto en todo el día, lo abracé y lloramos tantito, luego nos pusimos a cenar ya más en forma. Pero yo iba empezando apenas cuando llegaron amigas mías a felicitarnos, pero nos quedábamos platicando y varios invitados se acercaron para saludarnos, me alegro mucho verlos y nos tomamos algunas fotos, pero pasaba el tiempo y yo no podía comer nada, luego de un rato que parecía ya tenía un momento de calma pedí que me calentaran mi comida, pero mientras esperaba a que la trajeran empezaron a llegar más invitados y al final no pude cenar.
Una amiga nos puso una mesa de dulces y de chiles, mi esposo vio que había pepinos con cacahuate, tamarindo y chamoy y fue por dos porque sabe que esas cosas me encantan, pero nos agarramos otra vez a saludar y con las fotos y en un descuido unos niños se llevaron nuestros pepinos.
Cuando empezó el baile mis papás, mis suegros y unos amigos abrieron la pista. Nosotros seguíamos con fotos y felicitaciones, a mí me quemaban las ansias por ir a bailar pero no nos daban ni cinco minutos libres. Y eso que fueron solo 140 invitados de los 230 que teníamos previstos aun con las confirmaciones hechas. Después de un rato parada tomándonos fotos mis pies me dolían a pesar de que los tacones eran cómodos, así que Héctor me ayudo a cambiármelos por mis converse. Al fin después de un rato pudimos entrar a bailar pero luego de 3 canciones llegaron más a saludarnos y a tomarse fotos, luego mi esposo se entretuvo con sus amigos y yo aproveché para ir a bailar, anduve con mi mamá hasta que hubo que tomarnos más fotos. La noche se nos fue casi en felicitaciones, pero nos divertimos mucho. Lo que si les recomiendo es que definan un tiempo exacto que van a destinar a felicitaciones y fotos con los invitados porque créanme que se les puede ir toda la noche y no alcanzarían a tomarse fotos o a platicar con todos.
La fiesta termino a las 11:30, no queríamos que fuera muy noche porque teníamos varios invitados de fuera y nos preocupaba que les pasara algo si salían de madrugada, y nosotros queríamos ir a descansar temprano también, ya casi al final nos dijeron que pasáramos a decir unas palabras, mi esposo les agradeció a todos su ayuda y que estuvieran con nosotros. Yo había escrito un pequeño discursito para dar las gracias y también de despedida por el cambio de ciudad, pero en el momento me gano el sentimiento y ya no pude decir nada. De ahí tuvimos casi que salir corriendo porque todos querían decirnos algo y tomarse más fotos y teníamos que desocupar rápido el salón, así que mis papás y mis suegros se pusieron de acuerdo para sacarnos. En cuanto a los regalos mis papás se los llevaron y al día siguiente los abrimos y empacamos todo antes del viaje.
Cuando llegamos al hotel donde habíamos hecho la reservación resultó que hubo una confusión y nuestra habitación se la habían dado a alguien más, pero de ahí nos mandaron a otro hotel ahí cerca y nos salió mejor porque nos dieron un descuento y estaba mucho más bonito ahí. Les recomiendo que confirmen varias veces la reservación para que no vayan a tener sorpresas de ese tipo.
En resumen el día de nuestra boda hubo muchas emociones, nostalgia, alegría, emoción y créanme estrés en gran cantidad. Pero sin duda valieron la pena todos esos meses de esfuerzo y organización, pudimos disfrutar de la compañía de nuestros seres queridos, y aunque hubo algunos otros familiares especialmente, que se enojaron porque no hicimos la fiesta a como ellos querían, nosotros nos la pasamos de lo mejor y quienes realmente nos aprecian compartieron esa alegría con nosotros.
Así que no se inquieten demasiado, acepten toda la ayuda posible pero no se preocupen por hacer la fiesta a la manera o gustos de ciertas personas, sé que decirle a alguien que organiza su boda que no se preocupe por nada es inútil, así que solo les digo asegúrense de disfrutar el proceso y de disfrutar la boda ustedes, y en serio sus invitados que de verdad los aprecien van a ver su felicidad y eso va a ser lo más importante, no la cena que dan o la música que ponen, ellos van a estar felices de ver que ustedes se diviertan, estén alegres y que inician esta nueva etapa. Y recuerden que la boda no es el “final feliz” como dicen las películas, es apenas el comienzo de una hermosa historia, así que a pesar del estrés de organizar una boda no olviden que lo más importante es cuidar su relación, habrá peleas o desacuerdos pero no dejen que eso los aleje, así podrán disfrutar su boda al máximo y más aun de su matrimonio después.
Otras bodas en Sinaloa
Ver todas
Hotel Emporio Mazatlán
El Cid Marina Beach Hotel
Hotel Gaviana Resort Mazatlán
Inspírate con estas bodas
11 comentarios
Deja tu comentario