La boda de Gustavo Aarón y Paulina en Tlalpan, Ciudad de México
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G&P
14 May, 2016La crónica de nuestra boda
Nuestra boda estuvo fuera de lo normal. El 14 de Mayo fue un día muy especial tanto para Aarón como para mí y nuestras familias. Por mi parte hubo tranquilidad cuando llegó el maquillista y arreglarnos a mi mamá, mi hermana y a mí, ya que se nos pasaba el tiempo como agua para preparar lo que nos hacía falta, todos los pequeños detalles ya estaban preparados un día antes.
Empecé a sentir nervios cuando se acercaba la hora de partir hacia la iglesia, mientras mi mamá me vestía y abrochaba el vestido empezaban más los nervios, de repente llegó el auto que nos llevaría a la iglesia, mi hermana salió corriendo para que le pusieran los moños blancos que habíamos conseguido. Ya estábamos listas mi mamá, mi hermana, mi sobrinito y yo, saliendo de casa mis vecinos que alcanzaron a verme salir, estaban contentos y se pusieron algo sentimentales de felicidad, porque me conocían desde pequeña, sensación que jamás olvidaré
Nuestro fotógrafo tomó todas las fotografías posibles, desde que me maquillaron hasta que me subí al auto en camino a la iglesia, y emprendimos marcha, esperando no encontrar tránsito y no llegar a tiempo.
Seguir leyendo »Por otro lado Aarón, amaneció encomendándose a Dios para que todo saliera bien, salió con su papá a arreglar lo que para mí sería una sorpresa, regresó a casa a bañarse y a cambiarse, sus papás y sus tías le dieron la bendición y salió de casa… para llevar con él la sorpresa a la iglesia…
Con unos contratiempos, salió corriendo de un rancho mendigando dinero para poder llegar a la iglesia porque la misa empezaba a las 4 de la tarde y ningún taxi le hacía parada y ya eran 3:45 pm., hasta que pasó un taxi quien sí le pudo hacer la parada y le dice “Señor por favor lléveme a la Iglesia de la Esperanza, porque tengo una boda”, y el señor “si, ¿usted es el novio?”, Aarón contesta: “Sí, vámonos que la novia me está esperando”, hasta que llego a la Iglesia justo a las 4 pm, sediento, agotado y preocupado.
Yo estaba tan preocupada de llegar a la Iglesia a tiempo, que llegué una hora antes, increíble pero sí, llegué una hora antes, pero bueno, nos esperamos en el auto hasta que dieron las 4 pm.
El padre ya nos estaba esperando… y ahí fue donde por fin nos encontramos, justo en la entrada de la Iglesia donde nuestros familiares también ya estaban esperando; con nervios y todo nos tomamos de la mano nos miramos y dijimos: aquí estamos, ¡a darle!
La misa estuvo muy bonita, el sermón divertido, para algunos tal vez estuvo lento, pero para nosotros se nos pasó rapidísimo. Después de dar gracias y recibir la bendición de Dios, nos dirigimos a hacer tiempo con nuestros familiares para la sesión de fotos, todo estuvo planeado para poder llegar a la recepción a las 7 pm.
Aarón llegó con algo increíble, porque yo tenía planeado irme caminando de la iglesia a la recepción, ya que no estaba lejos. Caminando a paso lento, pudimos haber hecho 15 minutos, pero con la sorpresa que me dio, por lo que llegó corriendo, fue nuestro caballito que adoptamos hace unos cuantos años, casi desde que empezamos a ser novios, por lo que para nosotros es una mascota especial, y claro, no tendría por qué perderse de esa celebración también.
Todos nuestros familiares pensaban que no me subiría al caballo, pero que creen que sí, y eso lo hace diferente a todos los demás. Todos los carros que pasaban a un lado, nos pitaban y nos felicitaban, esa experiencia es padrísima, porque otras personas que ni te conocen te bendicen. Traíamos una caravana de autos de nuestros familiares atrás de nosotros siguiéndonos, hasta que llegamos a la recepción donde nos dirigimos a la parte del estacionamiento y les indicamos donde tendrían que acomodarse, después nos separamos Aarón y yo y nos fuimos al ruedo del Lienzo Charro del Pedregal, donde empezamos nuestra sesión de fotos.
Fue algo sensacional, porque nadie tendría unas fotos como las de nosotros, de bodas en el ruedo, yo con mi vestido blanco y Aarón con su traje de charro haciendo faena, como si fuera una charreada. Después me bajé del caballo y nos dirigimos a los cajones de donde salen los toros para reparar, y también ahí hicimos acto de presencia y todos nuestros invitado-espectadores de nuestras locas ideas para nuestras fotografías.
Mis familiares pensaban te vas a torcer los pies con los zapatos, pero no contaban con que incluiría en mi ajuar botas blancas para el vestido. Salimos del Ruedo y nos dirigimos al jardín mientras nuestros invitados estaban disfrutando de una rica entrada de bocadillos.
Tristemente, teníamos contemplada una banda para iniciar la recepción, pero no alcanzó a llegar. Desafortunadamente tuvo un inconveniente con su medio de transporte; pero eso no fue problema para continuar con la fiesta.
Hicimos la entrada con un grupo de Mariachis con ajuar blanco que combinaba perfecto con nosotros y el lugar, entramos al jardín donde todos los invitados ya se encontraban en sus lugares, esperándonos, y escuchamos bullas y aplausos, en ese momento vimos la decoración tal como la pedimos: manteles dorados con vajilla blanca, y copas para vino tinto. Nuestros arreglos florales increíbles con Lilium naranja y rosas blancas, detalles muy ad hoc al lugar.
El mesero nos preguntó en ese momento qué si ya servían la cena, y les contestamos Aarón y yo, “¡por supuesto!”. De entrada, fue una crema deliciosa que se llama Jin y Jan que es una crema doble, la mitad era de chile poblano y la otra de elote, la cual debías comer las dos al mismo tiempo, ya que una era salada y la otra no, así se compensaban los sabores; de segundo tiempo fue una ensalada de hortalizas con una vinagreta sabrosa, de tercer tiempo fue lomo a la salsa de mango con una papa rellena de jamón con queso y verduras al vapor, junto con un vino tinto, no lo podíamos creer de lo delicioso.
Después de la deliciosa cena, proseguimos a dar el agradecimiento a todos nuestros invitados y partimos nuestro pastel, el pastel fue de frutos rojos pero lo padrísimo del pastel y lo novedoso fue que le mande a hacer una figura donde el novio está montado en un toro mientras que la novia está lazando al novio para no dejarlo ir; ese pastel fue el postre para todos.
Después Aarón y yo bailamos nuestro primer baile como esposos, acompañado del Mariachi, la canción se llama “Sabor a mí”.
Continuamos con todo el ritual acompañado del Mariachi, la víbora de la mar, las mujeres no se pusieron tan pesadas como cuando los hombres que hasta que no tiraron al novio estuvieron contentos, todos se divirtieron. Después de ahí siguió el ramo, primero aventé el que estaba destinado al ritual, pero como nos gustan las cosas diferentes avente el mío con el que entré a la iglesia y lo aventé porque dije, qué voy a hacer con él, pues que se lo quede la que sigue por casarse.
Después fue el baile sexy que me hizo Aarón para quitarme la liga, lo logró por que la tenía bien amarrada, después se subió a la misma silla que me subí para aventar mi ramo, y que se avientan todos los hombres por ella, tanto que terminaron en el suelo algunos.
Dentro de los charros hay una costumbre, que es aventar el moño charro, pero en ese momento no lo encontrábamos así que decidí aventar mi otra liga, la cual también fue quitada de una manera sexy.
Pasado esto, abrimos el baile, donde el DJ ya estaba puestísimo para empezar la fiesta, y así arrancamos con la batucada.
Disfrutamos tanto la fiesta y el baile que a Aarón y a mí se nos olvidó por completo la tradicional camisa y la zapatilla para pasar por las mesas para que nos regalaran algún billete que fuera la voluntad del invitado… ya cuando nos dimos cuenta ya se había terminado la fiesta.
Pero bueno, la disfrutamos demasiado, hasta que terminamos cansados de tanto reír.
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