La boda de Erasmo y Diana en Atlixco, Puebla
De noche Invierno Rosa
E&D
15 Dic, 2017La crónica de nuestra boda
Estaba a unas horas y aún no podía creer que ese dia por la tarde estaría cumpliendo mi mayor sueño... Me levanté un poco más temprano que de costumbre, desayuné con mis papás y hermanos.
Yo misma, con la ayuda de mi papá, hice el adorno para la puerta de la casa. Mi abuelito y mis papas hicieron el de la camioneta que me llevaría al lugar de la ceremonia. Los maquillistas llegaron a las 12:00 p.m., muy puntuales. Comenzaron con el maquillaje y luego con el peinado, llegó mi mejor amiga y madrina de zapatilla y ramo (que hizo ella misma). A las 3 p.m. estaba lista, solo faltaba ponerme el vestido.
Comimos todos en casa de mis abuelitos. Terminando, comenzamos a sacar el vestido, mi familia se estaba alistando y mi amiga me ayudó a ponérmelo. Llegaron las personas encargadas de la fotografía y video, ya estaba casi lista. El vestido tiene muchas capas de tela y costaba trabajo arreglar una por una, la camioneta que me llevaría ya estaba a fuera esperando y yo no estaba lista. Cuando salí y me subí me di cuenta que la crinolina se había desabrochado, tuve que volver a bajarme y entrar a la casa para arreglarlo con todo el trabajo que me costaba moverme por la amplitud del vestido.
Seguir leyendo »Por fin estuvo listo. Salimos la verdad no sé a qué hora, pero la ceremonia se supone empezaría a las 5:00 p.m., de todos modos, tenía la idea de llegar unos minutos después, pero no demasiado tarde. Estaba a pesar de todo tranquila, pero unas cuadras antes de llegar comencé a sentir nervios, ¡demasiados nervios!
Llegamos al jardín y de lejos vi a mi guapísimo esposo más nervioso e impaciente que nunca. Las sillas que pusieron para la ceremonia llenas, llegaron más invitados de los que esperábamos. Al verlo por fin pude creer el momento que estaba viviendo.
Él no tenía que verme hasta la entrada al altar así que entré por otro lado, esperando la señal para entrar del brazo de mi papá que también estaba guapísimo. Alistamos la entrada y por fin, mi esposo escogió una canción para la entrada y así con todos los nervios y emoción me acerqué a la entrada. Lo vi y jamás se me podrán olvidar sus ojos llenos de lágrimas y su cara de sorpresa al verme, ¡todos nos observaban! Al final del camino, el pastor preguntó: “¿quién entrega a la novia?” Mi papá respondió y le entregó mi mano.
Comenzó la ceremonia. La decoración estuvo mejor de lo que pude soñar, una madrina mía de pequeña se ocupó del arreglo del pasillo y puso pascuas blancas, que al mandarme las fotos me di cuenta que eran amarillas lo cual no me agradó mucho. Pensé que se verían mal pero cuando vi todo ya puesto me sorprendió.
La ceremonia ocupó parte de la tarde y terminó de noche, la puesta de sol le dio un toque aún más increíble, ni siquiera se sintió tanto frío como otros días. Todo fue hermoso, increíble, ambos escribimos nuestros propios votos, me sentía tan feliz, ¡tan dichosa y sentía la felicidad de él!
Terminó la ceremonia. Ya estaba oscuro y las velas alrededor del pasillo se veían hermosas. Al salir nos aventaron flores y prendieron bengalas. Comenzó nuestra sesión de fotos que subiré cuando nos las entreguen.
Me cargó para entrar al salón, y me sorprendió la decoración, estaba perfecta, ¡todo combinaba tan bien!
No pudimos comer mucho de la emoción. Por fin comenzó el baile, mi esposo y yo hicimos un remix para nuestro primer baile, juntamos bachata, cumbia, cumbia texana, norteña etc. El problema es que al parecer la crinolina del vestido no fue la misma o no sé qué paso, pero no podía caminar con el vestido sin pisarlo, me estorbaba mucho para caminar.
Estaba preocupada, pero él me tranquilizó, me hizo olvidarme de los errores ya que también el DJ cortó la canción a medio baile y la repitió. Estaba molesta, pero él seguía sonriendo, estaba más feliz que preocupado así que decidí disfrutar también. Terminó nuestro baile y se abrió a la pista para todos.
Todos se acercaban a la mesa para felicitarnos, tomarse fotos y chulear el vestido y maquillaje. Él llevó seguros y alfileres así que arreglo el vestido de modo que pudiéramos bailar, siempre ha sido muy atento y caballeroso, es una parte de él que me enamoró.
Hizo un video que transmitió durante la boda donde cuenta todo lo que pasamos desde el momento de conocernos, nuestras fotos, nuestros momentos juntos y me lo fue narrando al oído. Casi no había llorado durante la boda, pero en ese momento no pude contener las lágrimas, me hizo recordar toda nuestra hermosa historia y sentirme dichosa de haber conocido a alguien que me ama de esa forma, orgullosa de saber que encontré al hombre de mi vida, la persona indicada, ver que pasaron tantos años y logramos vencerlo todo, que los errores y discusiones valieron la pena, que cada momento fue experiencia para prepararnos para lo que viene.
Bailamos y nos divertimos mucho, más tarde me mencionó que tenía una sorpresa para mí, que nos iríamos sin que nadie se diera cuenta. Pedimos nuestra última canción, la disfrutamos como si solo estuviéramos los dos.
Nos salimos del salón y me estaba esperando con mis maletas y las suyas. Solo me despedí de mis papás y él de los suyos. Él estaba muy nervioso y yo no sabía a dónde íbamos. La sorpresa que me dio fue preciosa, el día más hermoso de mi vida fue perfecto y él hizo todo lo posible por hacerme feliz, por planear cada detalle para hacer de nuestra boda un momento mejor que el de cualquier película romántica.
¡Gracias a Dios por planear para nosotros una vida juntos y dejarnos vivir este hermoso sueño!
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