La boda de Daniel y Yezenia en Santiago, Nuevo León
De noche Primavera Rojo
D&Y
18 Abr, 2015La crónica de nuestra boda
Todas esperamos a que el día de nuestra boda llegue, algunas tomamos los planes con calma, y otras solemos convertirnos en Bridezilla.
En fin, nuestra historia comenzó un 16 de febrero, día en que aprovechando la cena por mi cumpleaños, el 14/02, mi novio pediría formalmente mi mano a mi familia. Así que ya que se habló lo que se tenía que hablar, ya estábamos más tranquilos, relajados y mi papá y mi suegro salieron al patio a revisar cómo iba la carne asada, soy de Nuevo León.
Yo estaba sentada en la sala viendo una película con mi novio mientras mi mamá y mi suegra hablaban de cómo querían ellas que fuera mi boda, aclarando algunas ideas si eran buenas por ambas partes, cuando de la nada mi novio se para y me dice: tengo que decirte algo, y yo con cara de 'pues ya dilo porque me tapas la tele'. En eso se mete la mano al suéter y sacó la cajita del anillo y me dijo que si ahora sí me quería casar con él.
Él me lo propuso por primera vez en un concierto de Mago de Oz pero sin anillo, no me gustaba la idea de gastar en círculo de metal siendo que en sí el compromiso es de corazón, ¡ahora amo mi anillo! Mi mamá y mi suegra comenzaron a gritar como si alguien necesitara ayuda, me asustaron tanto que no reaccioné hasta como 5 minutos después y empecé a reirme de los nervios, y después a llorar, me sorprendió eso por parte de él. Mi papá y mi suegro entraron corriendo para ver por qué gritaban y mi hermano estaba como paparazzi tomando foto de todo, literal hasta le tomó foto al pañuelo que usé, después se calmaron las aguas y cenamos tranquilos.
Seguir leyendo »Lo primero que buscamos fue el salón y el banquete, ya que ni el civil ni la iglesia nos dejaban apartarlos con tanto tiempo, nos la pasamos de expo en expo buscando vestidos, pastel, invitaciones, música y demás, siendo sincera nada me gustaba, hasta que llegó una expo a donde yo vivía antes de casarme, en Allende. Ahí me enamoré de un vestido hermoso, era un Vera Wang, siempre he idolatrado sus diseños, y mi mamá y hermana lloraron al verme en ese vestido. Yo estaba temblando, no podía ni respirar, no me la creía que estaba usando un vestido de mi diseñadora favorita. Muchas dirán no es la gran cosa, pero la verdad es que mi familia no tiene las posibilidades de pagar grandes cantidades. Al ver el precio, mi mamá llorando, aceptó (10,000) y me dijo que haría lo posible porque ese vestido yo lo pudiera usar. En ese entonces, yo trabajaba pero mi sueldo apenas ayudaba en la casa con los gastos.
En fin, yo aun temblando llegué a casa, aun no me la creía que tendría un vestido de diseñador para mi boda; pero días después toda mi felicidad se fue. Mi madrina de bautizo cayó en el hospital, los doctores dijeron que no había nada que hacer por ella, y así una semana después de haber sido ingresada al hospital, mi madrina nos dejó. Eso a mí me derrumbó, ya que ella siempre fue el pilar de la familia, ya que era la mayor de 6 hermanos. Yo no conocí a mis abuelos, así que ella fue como mi abuela, segunda mamá y mejor amiga, y el saber que ya no estaba, me deprimí, no quería salir, me la pasaba en las nubes, llorando en los rincones, tenía que ser fuerte por mi mamá, pero algunas veces me quebraba. Me olvidé completamente de la boda, era marzo y nuestra boda sería en octubre.
Mi familia me ayudó para salir poco a poco, mi novio nunca me dejó sola, los días que mi madrina estuvo en el hospital él insistió en que me quedara en su casa, cuando me hablaron para decirme que mi madrina había fallecido él me llevó a la sala y me preparó chocolate caliente, me dijo que llorara todo lo que quisiera, que él no me iba a detener, porque sabe que solo así puedo sacar el dolor. Me apoyó en el funeral y siempre estuvo conmigo al lado de mi mamá.
Salí de la depresión en agosto, llamamos a los proveedores y les dijimos que suspendíamos la boda, aun no nos sentíamos del todo bien, hasta que mis primas, hijas de mi madrina, hablaron con mi mamá y conmigo y nos dijeron que mi madrina les había hecho prometer que no dejarían que mi boda se cancelara o suspendiera por cualquier motivo, que ella quería que yo fuera feliz, y eso fue lo que nos motivó a seguir con los planes pero con nueva fecha, esta vez sería el 18 de abril.
Me sentí triste cuando reaccioné de que había perdido mi vestido, ya que el contrato decía que al momento de no dar el segundo pago en la fecha indicada se anularía la compra por completo sin reembolso. Mi mamá me dijo que no había ningún problema y que buscaríamos otro, aun teníamos tiempo. Encontré un vestido que me gustó pero no me sentía igual que en el primero, no tanto por el diseñador, si no por el hecho de que no lloré, no sentí nada, solo me gustó.
Los preparativos en sí fueron fáciles, localizamos a un señor en el mismo salón que contratamos que tenía un paquete de 40mil todo incluido, menos pastel y centros de mesa, así que lo contratamos, un poco justos de dinero ambas familias logramos llevar a cabo nuestra boda, la cual fue 100% familiar y fue para 300 personas, algo grandes las familias...
Un día antes de mi boda la chica que me iba a maquillar me canceló y eso me puso histérica, pero justo recibí la llamada de una prima de mi novio para decirme que me calmara, que quería que durmiera bien y sin estrés, y le dije que como no me iba a estresar si mi maquillista me canceló, olvidé completamente que ella tiene un salón en E.U. y ella se ofreció a maquillarme, me dio consejos para cuando me bañara en la noche que me pusiera no se que mascarilla y demás.
En la mañana me desperté y desayuné, todo con calma, ya que siempre tuve en mente que si algo sale mal no importaba, mi hermana me peinó, llegó la prima de mi novio y me maquilló y me ayudó a ponerme el vestido, mi hermano me ayudó a ponerme los tenis, ya que no podía hacerlo yo con el vestido. Llegó mi novio en el carro con los chicos de las fotos y el video, me despedí de mis papás y nos fuimos rumbo a la iglesia.
La misa transcurrió todo tranquilo hasta el momento en que mi mamá desesperada por que le fuera a dejar el ramo a la virgen no dejaba de hacerme señas, a mi la señora del coro me dijo que ellas me daban la señal cantando el ave maría para ir a dejarlo. Y oh, sorpresa, casi terminaba la misa y no cantaban, mi mamá desesperada y yo ya fastidiada en una que el sacerdote se quedó callado agarré a mi novio y ya estábamos caminando cuando escucho que dice el padre: ¿a donde van los novios? y yo volteo a ver a mi mamá con cara de te ahorco.
En fin, nos volvimos a acomodar ya todos avergonzados. Después de que el padre dio la bendición tocaron el Ave María y volteé a ver a mi mamá que estaba atacada de risa. Fui a entregarle el ramo a la Virgen, le agradecí y nos fuimos casi corriendo porque el juez ya nos esperaba en el salón y teníamos 15 minutos de retraso.
En el salón, la ceremonia civil fue muy emotiva, el juez muy lindo al momento de oficiar la ceremonia, pero también fue muy breve. Nos acomodó mi coordinador para salir ya como esposos al salón y bailar el vals, entramos y las familias gritando, aplaudiendo y chiflando, son argüenderos y fiesteros de corazón. Nuestra entrada fue We will rock you de Queen, y nuestro vals fue Forever de Kiss, con mi papá bailé Es mi niña bonita de Vicente Fernández, y con mi suegra mi esposo bailó Yo te esperaba de Alejandra Guzmán.
Mi coordinador de evento nos sorprendió, ya que nos llevó un payaso para que animara nuestra boda a la hora del ambiente, mis invitados terminaron encantados.
Disfruten cada día de sus preparativos, ya que en sí eso es lo hermoso de una boda, ¿no?
Olvidé mencionar 3 cosas:
1. El pastel lo diseñó mi hermana.
2. Mi mamá trabaja en una florería, y ella se encargó de centros de mesa, decoración de iglesía y mis ramos.
3. Mi esposo no sabe bailar, y ese día se divirtió a lo grande mientras casi casi yo lo arrastraba por la pista.
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