La boda de Damiano y Patricia en Tlaquepaque, Jalisco
Al aire libre Primavera Beige
D&P
25 Mar, 2017La crónica de nuestra boda
Italia, Argentina y México, unidos por un amor
Nuestra boda por iglesia siempre fue un pendiente, un anhelo que no podría dejarme, incluso después de muchos años de estar juntos. Diez años de pasar crisis juntos, de viajar a Italia y a Argentina a ver a nuestras familias, del Instituto Nacional de Migración y mi naturalización mexicana, de hacer una nueva carrera de cero, de comprar la casa juntos… después de todo eso, soñábamos con llegar al altar, ese fuego no se había apagado en ninguno de los dos.
En agosto de 2007 decidí venir a México, a Guadalajara, a hacer un intercambio estudiantil. Durante los meses en los que trabajaba de mesera en un café conocí a un ítalo-mexicano (mexicano de sangre por su madre) avecindado a México desde el año 2000. Con un sentimiento de aventura pero sin saber bien qué pasaría, nos separamos luego de un romance de 4 meses que nos dejó sin aliento, incluso con lágrimas en el aeropuerto. Regresé a Guadalajara en septiembre del mismo año y el 1 de noviembre nos casamos por civil. Mis padres estaban en Argentina, nada fue muy especial. Cargaba con una maleta enorme para quedarme a vivir en un país que había conocido por menos de un año con un hombre al que había conocido por 4 meses. Afortunadamente esta piscina tenía mucha agua.
Seguir leyendo »Hace un año y medio comenzaron los preparativos de la boda que se festejó hace poco más de un mes y finalmente dos de mis mejores amigas de Argentina pudieron asistir. Mis padres, mi hermana, mi cuñado y mi sobrino de dos años también. Mis suegros desde Italia y mi cuñado que vive en Barcelona también se hicieron presentes, ahora con una concuñada catalana.
En sí el viaje y el esfuerzo de toda nuestra familia fue maravilloso y eso en sí era nuestro mejor regalo, pero hablemos de la boda…
Ese día temprano me fui a la quinta El Refugio con una de mis amigas de Argentina y mi mamá a arreglarme, para que Marcela (un ángel encontrado a través de esta página) me maquillara y peinara en el mismo lugar. Mi madre me cebaba mates, mi amiga charlaba conmigo, la organizadora llegaba a darme malas noticias, lo que me hacía llorar en silencio sin que nadie me dijera nada. Una de mis mejores amigas en México, Cecilia, quien además es fotógrafa y junto con su marido -también amigazo- nos regalaron las fotos, me consolaba y estaba allí, disparando su cámara y trayéndome una cerveza en copa cada tanto, para relajarme. Cuando vi cómo había quedado el peinado todo fue felicidad y las noticias de imprevistos ya no parecieron tan malos.
El día anterior me habían inyectado. Estaba a punto de enfermarme de gripa y un primo médico me inyectó algo fuertísimo, no sé qué pero funcionó. Y dos horas antes de salir al altar me llegó mi período, que se había atrasado 4 días y pensé que no llegaría por el estrés. En medio de todo eso, a la hora de ponerme mi vestido, la modista de la tienda de vestidos de novia no había arreglado las mangas del vestido como habíamos quedado y me quedaban grandes…
Traté de respirar como tantas veces lo hice en yoga y en eso, escucho desde el piso de abajo del lugar “Il cello in una stanza”, la canción que elegimos con mi marido para hacer el baile de novios. Luego de la boda Damiano me comentó que estaba tan emocionado ese día que lloraba en cuotas, estaba sumamente emocionado con todo lo que estaba pasando, después de 10 AÑOS! entonces le había pedido al DJ que pusiera esa canción a todo volumen para largar todo el llanto. Lo hizo, aunque su cuerpo guardaba más lágrimas porque no paró de llorar durante toda la ceremonia, desde que me vio entrar a la capilla hasta el final.
Cuando decidimos casarnos la verdad no teníamos mucho dinero y, aunque nuestros padres nos ayudaron económicamente, quisimos ahorrar y hacer más especial muchos detalles del gran día. Por ejemplo, después de comer dimos pequeñas botellas de limoncelo, bebida típica italiana que es un digestivo. También servimos en la barra de bebidas Fernet Branca, bebida italiana que los argentinos hemos adoptado como bebida nacional -mezclado con Coca Cola. También mis padres me trajeron alfajores de chocolate y dulce de leche, golosina típica de mi país para que los invitados pudieran probarlos. Nuestro souvenir nos lo hizo una excelente ceramista, artista de Guadalajara que conocí gracias a mi trabajo como periodista de cultura. Sofía. Ella hizo realidad nuestro sueño: un mate (bebida típica de Argentina) en forma de cafetera italiana. Estos dos símbolos aparecieron en cada rincón de la boda. Hicimos un logo en un sello con ambos símbolos que dejaron nuestra marca en todos lados.
Lo que más nuestro se reflejó fueron las grullas de papel que con dedicación y amor absoluto mi marido hizo durante meses. 300 en tamaño grande y 300 pequeñas que pusimos en las cajas de chocolates de bienvenidas, todas ellas hechas a mano por mí, al igual que las bolsas con la yerba mate de los souvenir, cocidas a máquina una por una por mí.
Las grullas que se ven en las fotos provienen de una significativa historia, muy nuestra. Cuando conocí a Damiano él estaba fanatizado con la serie Prision Break, en donde el protagonista Michael Scofield, un prisionero, conquistaba a la enfermera de la prisión a través de pequeñas grullas de papel cada vez que la veía. Damiano aprendió cómo hacerlas y comenzó a dejarme pequeñas grullas de papel debajo de la almohada cuando dormía, para el día de la mujer, día de los enamorados, aniversarios, etc. Siempre con un TE AMO, o alguna frase dulce. Nunca hemos tenido mucho dinero, cuando nos conocimos y yo era mesera de hecho tenía sólo un par de tenis. Así, él viviendo como estudiante en un cuarto y yo con mi escasa maleta supimos que lo único que teníamos que resolver era la distancia entre nuestros países. El resto sería como nuestras grullas, pequeños pensamientos, pequeños regalos de papel llenos de amor. Por eso decidimos cubrir cada rincón de nuestra boda con grullas, hechas a mano. Por nosotros.
Si pudiera dar un consejo para quienes estén planificando su boda ahora sería que no se vayan por las modas. A mí no me gustan los brillos, las piedras, los lujos. Me gusta el campo, somos personas sencillas y todo lo hicimos reflejando quienes somos. Ninguna cosa que estuvo en la boda fue elegida al azar, todo nos representó por completo. Y lo más importante lo hicimos todo juntos, estuvimos lado a lado en todas las decisiones, lo único que elegimos por completo solos fueron nuestros trajes, que los vimos al encontrarnos en la misa.
Esa tiene que ser la clave que, a fin de cuentas, ese día sea todo absolutamente ustedes dos. Esta es la historia que quieren compartir y festejar con sus familiares y amigos. Y así se cumplió mi sueño de unir a mis padres y mis suegros en un mismo lugar junto con nosotros, cosa que no había pasado nunca, y tuvimos un espacio donde pudieron convivir las diferentes culturas unidas por el amor. Esta es nuestra historia de amor.
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PD: una disculpa por la calidad de las fotos, sólo nos dieron algunas de las oficiales, como adelanto. La mayoría son de nuestros amigos y familiares.
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