La boda de Christian y Cristina en Zapopan, Jalisco
Elegantes Otoño Dorado
C&C
13 Nov, 2015La crónica de nuestra boda
¿Por dónde empezar a contar un día perfecto? Por el principio…
Yo, por ser la novia, me levanté temprano para ir a mi cita de maquillaje y peinado. Mi día inició con un desayuno delicioso en compañía de mi mamá, mi hermana y mi sobrina para disfrutar mi último café matutino como soltera. No sé si haya sido que el desayuno estaba muy bueno o era que el día era perfecto en todos los sentidos.
Fuimos todas juntas al mismo salón a maquillarnos y peinarnos; llevaba mi velo en mano y la sensación de que ese día quería quedar completamente hermosa y después de unas cuantas horas así fue. Dicen que todas las novias son bellas pero supongo que ese día era mío totalmente y yo me sentía sublime.
De regreso a mi casa llegó el momento que esperas durante todo este tiempo. Ya estás lista de los hombros hacia arriba pero no te sientes 'la novia' hasta que te pones el vestido. Mi mamá me ayudó con lágrimas en los ojos y al estar frente al espejo viéndome lista de pies a cabeza me entró una emoción inexplicable. Es un momento en el que el tiempo se detiene y estoy ahí, lista para decir 'SÍ' al amor de vida.
Seguir leyendo »Tuve tiempo para recibir a un par de amigas, y es increíble su cara cuando te ven por primera vez entre que quieren reír y quieren llorar. Nos tomamos unas cuantas fotos, mi mamá me dio su bendición y me dijo palabras que mi maquillaje aguantó bastante bien por las lágrimas y llegó mi auto.
Antes de irme le envíe una foto a mi futuro esposo únicamente de mi pie ya con el zapato puesto y le dije 'estoy lista'. El me respondió 'yo también' enviándome una foto de su pie, igual que yo.
Llegué con bastante tiempo a la misa y les pedí que me avisaran cuando empezara a entrar el cortejo para bajarme del carro. No quería que por ningún motivo Christian me viera antes. Cuando estaban formados en el cortejo me puse al final y empezamos a avanzar todos al mismo tiempo.
Llegó el momento, fue mejor de lo que imaginamos Christian y yo cuando alucinábamos como sería al entrar. Estaba parada en la entrada del templo del brazo de mi papá mientras todo el cortejo ya había entrado y se estaba acomodando en su lugar. De pronto se dispersó la gente y ahí estaba parado volteando hacia mí, fue como una señal que decía 'ahora sí, ya puedes caminar'. Y empecé a avanzar hacia él, no le podía quitar la vista, estaba en automático, mi mente quería correr y abrazarlo pero mis piernas decían 'no lo hagas, te vas a caer'; y cuando llegué con él pensé 'por fin'.
Mi mamá me dio su bendición y empezó la misa. No nos soltamos de la mano ni un segundo y a pesar de que había memorizado los votos, de nada me sirvió la memoria ni al él tampoco. Al ponerle el anillo mientras hablaba sentí como se cerraba mi garganta por las ganas de llorar y la emoción de hacerlo mi esposo. Fue hermoso, todo fue hermoso.
Al finalizar la ceremonia volteamos y vi los rostros de nuestros seres queridos que nos acompañaban, unos llorando, otros sonriendo, pero todos aplaudiendo felices por nosotros. Al salir todos nos felicitaban y nos decían lo hermoso que estuvo todo y la felicidad que sentían por nuestro matrimonio.
Nos fuimos al salón lo más pronto posible porque nos casamos al civil el mismo día; algo que también fue muy especial porque el juez era familiar de unos amigos e hizo una ceremonia corta pero muy emotiva. Ya éramos marido y mujer ante Dios y ante la sociedad.
Desaparecimos unos cuantos minutos para entrar con nuestro vals en el puente de ingreso a la Quinta, algo de ensueño. Yo realmente no veía nada más que a Christian porque nos rodeaban las luces y nos sorprendieron con una pirotecnia en cascada sacada de un cuento de hadas. Él y yo platicábamos y nos decíamos puras tonterías, estábamos completamente felices. Después entramos directamente a la pista entre aplausos y gritos de emoción, para bailar con nuestros padres y padrinos.
La sorpresa de la noche fue cuando Christian me quitó la liga. Todo se puso raro desde que me querían distraer mientras me acomodaba la liga y después pusieron la silla donde me sentaría lo más atrás que se podía. Entonces él se acercó y pusieron una canción que yo le había pedido que me bailara y él no había aceptado. Me dijo 'querías que te bailara, no?' y yo pensé 'hará algunos pasos'. Mi sorpresa fue cuando todos sus padrinos entraron a la pista a bailar, no sólo eran unos pasos, era una coreografía entera! Una pista compuesta de varias canciones. Fue lo mejor de la fiesta definitivamente y fue una sorpresa más allá de lo que yo hubiera esperado e imaginado. Es algo que jamás voy a olvidar y a fin de cuentas lo que nos queda son los recuerdos.
Fue la mejor noche de mi vida, pero sobre todo, es el inicio de mis días a lado del amor de mi vida. Del hombre que puede hacerme reír con el más mínimo y simple detalle y me puede sorprender con un baile de 2 meses de ensayo.
Que te pidan matrimonio, organizar una boda en 11 meses y casarse es increíble; pero es más increíble despertar con el hombre que amas por sobre todas las cosas y llegar a tu hogar donde vivirás mil historias más a su lado.
Les comparto el link del baile sorpresa:
https://www.facebook.com/MonsterKlap/videos/915414295202309/?theater
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