La boda de Carlos y Judith en Ciénega de Flores, Nuevo León
Al aire libre Otoño Azul 2 profesionales
C&J
04 Nov, 2017La crónica de nuestra boda
Todo empezó con una noche anterior, no podía dormir, no por nervios, sino de la emoción, ya quería que fuera el día siguiente y me ilusionaba por todo lo que pasaría. Logré dormir unas 3 horas cuando mucho y salí corriendo al hotel donde se hospedaba mi novio y su familia, Wyndham Universidad. Fui a escondidas y con ayuda de mi suegra, le di el regalo sorpresa que era para mi novio. Usualmente se da como tradición un reloj, pero sé que mi esposo no es mucho de relojes y decidí darle algo más a su estilo. Ambos nos conocimos por un voluntariado de payasos de hospital, pero a él le apasiona muchísimo el clown y lo circense, entonces junto a una cartita que decía más o menos “Es tradición regalar un reloj al novio para que no llegue tarde, pero vamos a hacerlo más divertido, ¡te veo en el altar!” Y pues, para su sorpresa, ¡era un monociclo! Ya me lo imaginaba llegando en mono a la iglesia.
Tan pronto se lo dejé a mi suegra, fui a mi casa a bañarme y llegaron las chicas que me maquillarían y peinarían, María Guerra e Irma. Desde la prueba les comenté que quería algo sencillo, ya que no suelo maquillarme mucho, y un peinado que eran curlys trenzados con mi guía de Tealy Accesorios de Novias, para darle un toque fuera de lo común. Al final me encantó el resultado, son muy profesionales, María y su equipo, también arreglaron a mi mamá quien quedó hermosa.
Seguir leyendo »De rato llegaron los fotógrafos del equipo de Uno Sesenta, quienes previamente habían estado en el get ready de mi novio y me moría de ganas porque me dijeran cómo estaba, quería saber cómo le iba, tenía muchas ansías. Tomaron varias fotografías y vídeo de cuando me alistaba, me puse mi vestido que confeccionó el equipo de Marianella González (hermosísimo) y mi velo de Accesorios de Novia Bride To Be; además hicieron tomas muy emotivas con mis papás. Tanto Carlos como yo les dimos unos regalitos a nuestros papás, un pañuelo bordado a los papás y una imagen de la Virgen María a las mamás, pues a todos se nos salieron las de cocodrilo.
Finalmente, ya lista y el carro había llegado ya por mí. El carro de Autos Legacy padrísimo, el chofer muy atento, me fui con mi mamá a la iglesia. Para mi sorpresa se nos atravesó el tren, por suerte iba para llegar media hora antes de la misa, llegué 15 minutos antes pero como no tenía noción del tiempo, me preocupaba que mi novio dijera “ya se rajó” o algo así.
Mi hermana es diseñadora floral, ella fue quien decoró la iglesia e hizo mis ramos, hortensias y rosas, ¡todo hermoso! Ella era una de mis damas, de hecho, la dama de honor, pero de las 5 damas sólo habían llegado 3, varias de las invitadas y muy allegadas mías iban de color azul sin querer queriendo, entonces fueron parte del cortejo.
Como muchos de los invitados eran foráneos, contratamos a autobuses Konect, todo en tiempo y muy buen servicio. Llegaron a la iglesia donde se oficiaría la misa, María Auxiliadora en Linda Vista en Guadalupe. Me encanta la iluminación de ahí y es muy espaciosa. Mi novio no me vería sino hasta al altar, entonces lo tenía a metros y sin él verme, ya quería que empezara todo, cuando iba caminando rumbo al altar se me salían las lagrimitas y ver a mi novio tan guapo me hizo inmensamente feliz, y pues empezó todo. El sacerdote, Luis Felipe García, es amigo de la familia de mi ahora esposo, entonces vino desde la Ciudad. de México, quien es una hermosa persona, hizo una misa muy bonita, nos hizo reír mucho y nos dijo palabras muy acertadas, además de que previamente nos pusimos de acuerdo para hacer ciertos rituales en la misa, lo cual la hizo diferente y todos los invitados quedaron fascinados.
La misa tuvo varios bloopers, en general toda la boda, pero eso no nos estresó, al contrario, nos hizo reír, y hasta la fecha el recordarlos hace que pensemos que fue una boda muy divertida.
Saliendo, todos recibiéndonos con burbujitas, y haciendo filas y filas para felicitarnos y abrazarnos, me encantó ese momento, pero teníamos el tiempo encima porque de Guadalupe era ir a Ciénega. De las 3:15 que eran, había que estar a las 4 pm para el civil. Así que corrimos en nuestro carrito y llegamos a tiempo, pero ¡oh, sorpresa! Nuestros testigos y papás no, yo creo que fue el único momento de tensión. La juez, la Lic. Hermilia González, muy paciente y amable, nos dio mucha pena porque tenía otra boda a las 5, pero nos esperó. Y se ofició la celebración civil, ya por las de la ley ya éramos esposos, igual acompañados de familia y amigos brindamos.
El civil como la recepción fue en Hacienda Paraíso Eventos, por lo mismo de que está medio retirado de la civilización, no muchos conocen el lugar, pero por lo mismo nosotros buscábamos algo así, lejos de la ciudad, con naturaleza, y era el lugar perfecto, mezcla lo natural de la hacienda con la elegancia de la velaría y su acomodo, su sala lounge, la comida de primer nivel. Tiene unas habitaciones junto con una habitación nupcial que están bien padres. La hacienda nos incluía muchas cosas en el paquete, por lo que no tuvimos que preocuparnos de varias cosas, la atención de la señora Tere, la encargada, muy servicial, amable y profesional.
Al iniciar el vals, el botón de la cauda salió volando, entonces sufrí un poco al llevar el vestido sostenido en mi mano al bailar, pero fue lo de menos. Amé toda la fiesta, la comida riquísima, la mesa de postres a cargo de G-Sweets Candy Bar & More, voló también. Todos los invitados encantados con todos los postres, con la comida de la hacienda, los frappés que dieron al entrar, con la barra libre, veía a todos disfrutar y yo y mi esposo disfrutamos aún más.
No quisimos poner álbum de firmas, pero contratamos a una cabina de fotos, Stylebooth, ellos nos daban un álbum donde los invitados se tomaban su foto y daban una copia para ellos y otra para pegar en el álbum y nos dejaran sus palabras.
La música era otra onda, en la junta previa les dijimos la canción del vals, “Thank you for loving me”, de Bon Jovi y nos gustó muchísimo. Les dijimos otras canciones como “Kilómetros de cielo”, “Till death do us apart”, y las canciones de los papás de “Que me alcance la vida”, “If tomorrow never comes”, y todas las canciones las sacaron muy bien. Prendieron a todos los invitados, nos preocupaba al inicio que fueran a hacer chistes fuera de tono, pero la verdad es que nuestros invitados alburearon más al animador, total, todos disfrutaron y nunca estuvo la pista sola. Además de darles a las invitadas sus sandalias para que siguieran bailando, las cuales compramos en festiboda.
De recuerdo dimos unas cajitas bien bonitas con las almendras y la leyenda del significado de las almendras, las compramos a una chava de Doux and Salé, y estaban muy bonitas.
También conseguimos un cake topper de monitos, con una señora de Guadalupe, Letyzia de Peña, ¡y el monito era igualito al novio! También no pudimos haber logrado tanta coordinación, sin la ayuda de nuestra coordinadora Zaida Silva de Forever Love quien nos ayudó mucho.
Finalmente, terminó el día. Seguimos fascinados y yo con ganas de casarme otra vez con mi esposo. Fue un día mágico, lleno de amor y felicidad, nos encantó ver reunidos a todos nuestros amigos, familia y todas las personas que queremos. Bailamos y disfrutamos como nunca, hasta la fecha muchas personas nos dicen lo mucho que les gustó la boda, que nunca nos habían visto tan radiantes, que me veían con cara de "Es la mejor decisión de mi vida" y la verdad sí, ha sido uno de los mejores días de mi vida.
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