La boda de Berny y Montse en Iztapalapa, Ciudad de México
De noche Otoño Rojo
B&M
07 Nov, 2015La crónica de nuestra boda
Bueno pues antes les cuento un poco de nosotros.
Nuestra historia comenzó un 9 de agosto del año 2008.
En el año 2011 empezamos a hablar de la posibilidad de casarnos, y empezamos un tanto con el ahorro y algunos planes pero no fue si no hasta el 6 de abril del 2014 cuando me entregó el tan esperado anillo y con una gran sorpresa me hizo la pregunta anhelada, en presencia de nuestros padres, hermanos y padrinos de velación.
El 8 de agosto del 2014 fue la pedida formal y cuando anunciamos a los 4 vientos que el 7 de noviembre de 2015 habría boda.
Y pues todo ese tiempo transcurrió entre la emoción, los preparativos, la gente preguntando, "¿Cómo van?" "¿Les podemos apoyar?" etc...
También tuvimos amargas experiencias en el camino, entre ellas que unas 2 semanas antes me dio una gastrocolitis nerviosa que hasta el hospital me mandó (eso me pasó por estresada, loca, bridezilla), pero finalmente me traté, me cuidé mucho, creo que nunca en mi vida había estado tan pendiente de mis medicinas, nunca antes había tomado tanto té de manzanilla y además 1 día antes me fui con mi madre a un spa a darnos un masaje relajante y tratamiento alternativo para ayudar a mi estómago a estar excelente para el gran día que al fin llegó.
Seguir leyendo »Pues bien, el día comenzó a las 8:00 AM cuando mi madre se encargó de levantar a mi tropa, que eran 2 de mis primas que fueron mis damas y llegaron a mi casa desde la noche anterior para ayudar a mi mamá a terminar los recuerdos y ayudar en lo que fuese necesario.
09:00 AM llegaron los estilistas a ponernos bellas, empezando conmigo para dejarme lista antes, por cualquier contratiempo que afortunadamente no hubo, mientras me arreglaban desayuné un rico sándwich que prepararon mis damitas y mientras ellas seguían sellando las ricas galletas que hizo mi mami como recuerdos.
11:00 AM llegó mi servicio de fotografía, justo cuando terminaban de arreglarme, a eso de las 11:30 yo ya estaba peinada y maquillada y empezaron con mi mamá mientras yo le seguí con lo de los recuerdos con mis niñas, para que ya a ellas empezaran también a arreglarlas, subí a mi cuarto para sacar lo que eran ya mis medias, mi ropa íntima y todavía para empacar las últimas cosas que aún tenía allí, y creo que fue el momento en que dije "Pues ya me voy, después de casi 12 años de vivir en esta casa, de acostarme en esta cama rodeada de peluches con el radio de florecitas que me regaló mi papá al cumplir 15 años, con la tele que con tanto esfuerzo me obsequió mi mamá en una Navidad, y el cuarto donde organicé tantas pijamadas con mis bellas amigas o primas" yo creo que me tomé meditando una media hora en lo que terminaban de arreglar a mi mami y a las chicas, empecé a ponerme mi ropa interior, mi anillo de compromiso y al fin a eso de las 13:00 horas bajé a la sala, ya todas estaban esperándome arregladas, muy bellas y sólo bajé para que me colocaran mi hermoso vestido y para ver que mi amiga Estrella ya había llegado con el carro guapisimo. Fue muy gracioso, porque mi fotógrafo y su asistente que es su mamá, estaban muy comedidos empacando las galletas, Mi mamá los puso a chambear de más.
Al fin me colocaron mi vestido y entonces saqué una bolsita en la que una de mis mejores amigas me entregó mi tocado y mi ramo que he de comentarles que mande restaurar los que uso mi mami en su boda en septiembre de 1985.
Mi mamá al verlos lloró tanto que la tuvieron que retocar porque le emocionó muchísimo que yo portara los accesorios con los que ella se casó, fue sin duda uno de los momentos más emotivos de todo mi gran día.
En lo que respecta a Bernardo, él en su casa tenía un caos porque llegó familia de Guadalajara y allí fueron acogidos, entonces imagínense, todas las mujeres, su mami, su hermana, sus primas en la loquera de arreglarse y todo. Y bueno, mi suegra comenta que Berny andaba nervioso pero muy emocionado y todos muy muy contentos y esperando el momento.
La cita en el Ex convento de Culhuacán fue a las 15:00 hrs, para la sesión de fotos y yo salí de casa a las 13:50.
El camino al ex convento fue muy muy divertido, empezando porque todo mundo tocándome el claxon y me topé con un camino lleno de payasitos que me gritaban "Piénsalo bien, no te cases, estás bien bonita, que seas muy feliz".
Después en plena carretera se cayó la parte del frente del arreglo floral del carro, lo cual nos dio mucha risa, mi amigo rápido le llamo a su mami para que nos viéramos en un punto con un moño blanco para el carro.
Resulta que olvidé en mi cajón del buro $5000.00 que me faltaban para liquidar la sorpresa que le di a mi Berny, y bueno el estrés total. Pero gracias a Dios mi amiga me ayudó pidiéndole a sus papás que me lo prestaran y yo se los repuse regresando de la luna de miel.
Al fin llegué a la sesión de fotos a eso de las 3:20 y Berny ya estaba medio infartado, pero creo que al verme se le quitó, fue tanta la dulzura del momento que yo no quería que se acabara y así empezamos la aventura juntos.
El lugar de las fotos es hermoso y gracias a Dios pudimos aprovecharlo muy bien a pesar del limitado tiempo, era todo lo que buscábamos, un toque de antigüedad, es un convento de hace más de 500 años, hermoso.
Y pues bueno, la hora indicada al fin llego!! 16:30 hrs. En El Santuario del Señor del Santo Sepulcro (La Cuevita) en el corazón de Iztapalapa.
La misa estuvo divertidísima, el padre Miguel se sacaba unas puntadas que nos tenía muertos de risa, aparte de que dio la misa con tenis rojos, fue la onda. Por otro lado el dueño que cantó en la misa, toda la gente nos decía que la piel se les puso chinita chinita y a nosotros más. Nosotros amamos nuestra misa.
La misa terminó a eso de las 17:30, el tiempo perfecto para que en el lugar de la recepción que está a unos 20 minutos de allí, abriera sus puertas a las 18:00 y el show empezara a las 18:30 hrs.
Obviamente nos dimos unos minutos para tomarnos fotos con los asistentes a la misa y chacotear un ratito en el atrio de la Iglesia, que por cierto es enorme.
Y de allí, ahora si vámonos a la pachanga, (como nos despidió el padre), el mágico camino de la Iglesia a la recepción fue genial. Los 2 ya como marido y mujer comiéndonos en el carro un pedazo de pizza que tuvo a bien comprarnos mi amiga Estrella pensando en que tal vez estábamos muy nerviosos y hambrientos.
Ay por cierto todo el camino hubo carros tocando el claxon.
Llegamos a la recepción y la entrada fue muy especial porque se nos ocurrió hacer un video con la canción “A Sky Full of stars” de Coldplay con los agradecimientos a nuestros papis, hermanos, amigos, compañeros de trabajo y hubo una sección para nuestros seres queridos que ya no están, esto fue con fotos y hubo más de uno a los que se les salieron las lagrimillas, y en la segunda parte explosiva de la canción entramos nosotros, se apagaron las luces y proyectaron como estrellas dando vueltas y ya entramos nosotros baile y baile, brincando cuan chapulines.
Y pues una vez terminada la canción Bernardo dio unas palabras de bienvenida porque yo ni podía hablar de la emoción.
Posterior esto, se sirvió la cena, acompañada de 1 hora de saxofón, lo cual nos pareció lo apropiado y nos encantó, la cena consto de 3 tiempos.
La entrada fue una ensalada Parisien de melón con papaya riquísima.
El 2º tiempo fue una crema dúo de zanahoria con crotones y 3 quesos con una, se le llama crema duo porque se sirven las 2 en un plato y no se revuelven, como Duvalin.
Nosotros disfrutamos demasiado la cena aunque parecía que jugábamos a las sentadillas porque era la hora en que todo mundo iba a felicitarnos y saludarnos, pero lo preferimos asi para no perder tiempo del salón y fue divertido. Cucharada, párate, otra cucharada, otra vez párate.
Y al cabo de 1 hora, el momento del desgorre llegó.
Nuestro primer baile de esposos fue “The Book of Love” de Peter Gabriel.
La canción que tocó el grupo para iniciar el baile con papás y padrinos fue “Love” que ciertamente yo la he escuchado con Michael Boublé pero no sé quién sea el intérprete original.
¿Y por qué no? Si estábamos en Iztapalapa, se abrió al fin la pista diciendo “Y de Iztapalapa para el mundo” recuerdo bien que la primera rola fue “Entrega de Amor” de los Ángeles Azules y la pista estaba que reventaba.
Yo aguanté como 2 canciones más con mis zapatos, la cola del vestido que ya me la estaban pisando y el velo que ya me pesaba, y entonces corrí buscando a mi mami y a mi coordinadora para que me ayudaran ya a despelucarme para disfrutar de la fiesta, me cambié las zapatillas por unos hermosos converse decorados, el velo lo retiramos y cocieron la cola del vestido tal cual las indicaciones de la tienda donde lo compré, mientras yo hacía eso mi maridín ya estaba muy divertido con mis primos inaugurando la cabina fotográfica que contratamos, que por cierto fue todo un éxito.
Y al fin salí de mi camerino, buscando al marido para bailar como loquitos, parecíamos pulgas como dice mi mamá, “me cae que si les hubieran tocado el himno nacional, lo bailan”.
Y así se pasó el tiempo, hasta que llegó otro momento cumbre de la noche que fue el baile con mi papá.
Fue lo máximo, bailamos un popurrí que empezaba con “Vals para una Novia” de Alejandro Jaen, que se cortó para darle paso a Elvis con “Blue Suede Shoes” porque mi papé ama a Elvis, después nos seguimos con “Stayin Alive” de Bee Gees, de los tiempos mozos de mis papis, seguida de “Sopa de Caracol” que la baile en el kínder y tipo que era mi hit, y “Wepa” de Gloria Stefan, para evocar a la actualidad, cerrando otra vez con “Vals para una Novia” y bueno los aplausos y chiflidos no se hicieron esperar, el baile lo pusieron uno de mis tíos y su novia y fue un proceso que disfrutamos bastante. Mi papi estaba así o más nervioso sudando frío pero nos salió bien padre.
Y luego otra vez bailando como locos.
Y a disfrutar el postre, no hubo pastel porque decidimos dar una copa de chantillí (fino) con frutos rojos que también fue todo un éxito, no sobró nada y salió pero súper más económico.
Hasta que llegó la hermosa sorpresa de Bernardo hacia mi. Y la sorpresa fue que él y sus mejores amigos se convirtieron en Ill divo y me cantaron “Hasta mi Final” y yo bailando con mis manitas arriba y bueno, feliz.
Acto seguido, a bailar y a tomarnos fotos en la cabina y en las mesas con los invitados.
Hasta que llegó la hora de mi soñada y anhelada “Víbora de la Mar”, he de confesar que al principio si me puse un poco histérica porque sentía que nadie me estaba cuidando aunque creo que sólo eran mis nervios, me relajé y me dispuse a disfrutar, me morí de risa porque las chicas parecía que estaban jugando a las coleadas, mis hermanas eran las comandantes, mi mamá, mi suegra y mis tías, yo nunca las había visto en una víbora de la mar.
A los chicos primero se les dio de beber como que para que se fueran desinhibiendo y pasaron muy formaditos por su traguito, muy modositos ellos pero bien que le entraron. Y ya una vez tomados, ahora si “A la víbora víbora de la mar de la mar y zaz. Que se cae uno de mis amigos, pero él se paró con cara de “así camino yo” se sacudió las pompis y a seguir. Entre tanto Berny y yo morimos de risa y de nervios porque allá a lo lejos se veía el bolón que se disponía a aventar a mi Berny y si me lo mandaron lejos. Pero cumplimos con no soltar el velo y mis primos y sus amigos lo sostuvieron tan bien que aunque literal se lo llevaron al otro lado de la pistan no se cayó.
Y pues a todo esto, ¿quién creen que se ganó el ramo?
¡Mi mamá! Y yo así de “tú qué, si ya hasta te divorciaste", me reí mucho.
¿Y quién creen que se ganó la liga?
Mi primo de 10 años. Y entonces dije “esto está para llorar”
¿Y quién creen que se ganó el calzón de la abuela que aventó Berny de broma?
Mi vecino casado, no no no.
Y después del show la fiesta siguió, todo mundo a bailar otra vez, la pista vomitando, la cabina fotográfica reventando.
Y llegó la birria. Dicen que estaba deliciosa pero nosotros ni la probamos porque justo cuando empezaron a servirla, llegaron otras 2 sorpresas para nosotros y es que resulta ser que mi mamá y mis tíos y sus tíos y amigos nuestros disque prepararon un baile de “Happy” de Pharrel pero ya después nos enteramos que unos ensayaron un video y otros otro video y bueno aquello se fue un relajo, unos para un lado, otros para otro, mi mamá no sabía a quién seguir, nosotros muertos de risa y unas amigas del trabajo ya nomás haciéndole al cuento y fue genial, pero la intensión cuenta.
Y ya después, mi tío y su novia prepararon un baile sorpresa para nosotros, ya que ellos son bailarines profesionales de salsa y bachata, bailaron hermoso. ¡Estuvo muy linda la sorpresa!.
Y ya después seguimos bailando al rito del grupo, en lo que Bernardo pensaba que sería la última hora de música, ñaca ñaca, no se esperaba la sorpresa que yo le tenía a él.
Resulta que a él y a su familia que son del norte les encanta la banda, pues me avente a contratar una hora más en el salón y pues él pensando que ya se había acabado la fiesta y la coordinadora lo sentó en una silla en el escenario y allí llegué yo entrando con una banda y cantándole “Te lo Pido por Favor” de Juan Gabriel, desde mi ronco pecho. (Me di cuenta que no canto tan mal las rancheras), y pues allí vamos todos otra vez a sacarle brillo al piso. De nuevo la pista vomitando, en verdad la gente no se quería ir.
Todo terminó a las 2:00 AM, pero veíamos a la gente tan contenta, todos felicitándonos, nos abrazaban con un amor y diciéndonos cosas hermosas, en verdad todos se veían felices, las parejitas derramaban miel, hasta los tíos que tienen años casados y nunca me había tocado verlos así todos melosos.
Un amigo nos fue a dejar al hotel donde pasamos la noche de bodas que fue hermosa, platicamos mucho, no importó el cansancio nos fue muy bien pero esa es otra historia.
Lo curioso de nuestra boda:
La caída del ramo de mi carro
Nuestro sacerdote de caricatura
Ningún niño dormido de los 12 que habían
El Chef nos fue a decir que nunca los invitados le había felicitado tanto
La mesa de dulces creo que duro 2 horas y eran muchísimos dulces
Nuestro fotógrafo ayudando a empacar los recuerdos
Los momentos mágicos:
La ceremonia llena de risas
La salida de la Iglesia en medio de burbujas
Nuestros bailes como esposos, por cierto como nos gusta mucho Mijares, el grupo nos armó un medley de sus canciones románticas y nosotros 2 bailando, fue un momento hermoso
Las canciones que cantamos ambos
Lo malo:
Una señora colada se escabulló desde la Iglesia, entró al salón con una invitación robada y le robó una cámara profesional a un gran amigo de nosotros
Se acabó muy rápido
Lo chusco:
Mi amigo que se cayó
Mucha gente se metió como 20 veces a la cabina a tomarse más y más fotos y las fotos están de morirse de risa
Como 2 horas antes de terminar la fiesta mi peinado estaba en un hilo de tanto brinco
Cuando mi primito se ganó la liga, la chica del grupo le dijo “No sabes amiguito en la que te acabas de meter"
La canción del ramo fue la de Xuxa, "es la hora, es la hora, de aventar el ramo ya"
Se hizo una dinámica con la canción de “El Taxi” en la que todo mundo bailo, hasta el más anti reggaetón de mi cuñado andaba allí bailando y terminando nos iban a decir “esto nunca pasó” y ahora todo mundo nos dice que cuando escuchan “El Taxi” se acuerdan de la boda.
Y bueno chicos pues esta nuestra crónica, esperamos no haberlos aburrido con tato bla bla bla y que disfruten un poco de nuestras fotos.
Gracias y bendiciones para todos.
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