La boda de Edgar y Rebeca en Tultitlán, Estado México
Vintage Otoño Morado 1 profesionales
E&R
18 Nov, 2017La crónica de nuestra boda
Y llegaba un sábado 18 de noviembre. La noche se me pasó ¡volando! Empezaba el gran día con mis papás despertándome a besos en mi cama, fue un momento de melancolía y alegría. No hay fecha que no llegue ni plazo que no se cumpla y así pasó.
La mañana corría y mi papá salía a afinar detalles y mi mamá a hacer sus cosas. Fue una mañana tranquila, por un momento olvidé que ese día me casaba. Pero todo cambió cuando llegó la maquillista, primero sería mi mamá a la que arreglaría, y solo veía como iba cambiando, se veía preciosa. Y fue mi turno, no me quería ver al espejo como iba quedando, así que lo dejé como sorpresa, desde el maquillaje hasta el peinado. Y en eso, tocaba ponerme el velo y tocado. Sentí un cosquilleo ¡algo mágico! Me vi al espejo ¡wow! me encantaba... pero eso no era todo, seguía el vestido. Fue entonces que mi mamá llegó ya arreglada a ayudarme, quise llorar de solo verla ¡Y yo que decía que no quería ser nada sentimental! Sacar el vestido de la funda, tocarlo, verlo como si fuera la primera vez y enamorarme de él ¿Ponérmelo? ¡El momento más especial! Me veía en el espejo, no lo creía... me iba a casar.
Seguir leyendo »Llegó el fotógrafo y empezó sesión a solas, no tuve a mis damas en el momento, pero si a mi mejor amiga ¡mi mamá! Foto aquí, foto allá. Y fue entonces que llegaba mi papá, con el tuve mi first look. Digo, el primer hombre de mi vida, tenía ser quien me viera también como novia. Se puso de espaldas, me sudaban las manos, tenía muchos nervios, quería llorar y un nudo en la garganta. Mi fotógrafo tomando detalle para el video y en eso toco el hombro de mi papá, voltea ¡y todo se pausó! Casi lloramos, me dio la bendición y fue entonces que me dijo que era el momento de irnos a la iglesia. El momento había llegado.
Afuera me esperaban mis primos que serían quienes me llevarían a la iglesia, el carro estaba decorado hermoso y arrancamos. Y al llegar a la iglesia, el clima perfecto, ni frío ni calor. El atardecer se acercaba y mis pajes me recibían. Se veían super bonitos, justo les habían entregado sus letreros para la iglesia, todos emocionados. Todos fuimos a la entrada de la iglesia y solo vi a quien sería mi futuro esposo de espaldas junto a sus papás. La marcha nupcial sonó... todos en su lugar y empezaba la caminata sobre el pasillo del brazo de mi papá.
Mi ahora esposo, me comentó que al voltear solo distinguía mi silueta dibujada por el sol. Mi corazón latía a mil, veía a mis amigos y familia felices. Mi esposo, a punto de llorar y paralizado. Mi papá con voz entrecortada me entregó con sus palabras "Te entrego a mi joya más preciada", nos dio la bendición y solo estábamos mi esposo y yo. Nos miramos, como si fuera la primera vez. Me enamoré y una ola de recuerdos con él me invadió.
La misa pasó y cada padrino hizo lo suyo con amor y dedicación, una vibra bonita invadía todo. Al salir todos nos recibieron entre pétalos blancos y burbujas. El sol se había ido y era momento de la ¡sesión con las damas! Aunque fue poco tiempo por el lapso que teníamos entre la misa y la boda civil, mi fotógrafo hizo tomas hermosas.
Al llegar al salón, nos "escondieron" a mi esposo y a mí, el juez ¡aun no llegaba! y podría atrasar todo. ¿Cómo se acomodó todo? No sé. Pero solo la coordinadora del salón nos dio entrada para el salón y de nuevo, familia y amigos con nosotros. El salón que decoró mi concuñada ¡le quedo genial! y la mesa de novios preciosa.
Al entrar a la pista mi esposo me cargó y en medio de la pista me besó a petición de todos. Llegar a la boda civil, todos atentos y las firmas puestas en uno de los papeles más importantes de mi vida. Acaba y seguían las fotos y regalos. Todos se formaban y entre abrazos, fotos y regalos el tiempo. Después la cena... la entrada pedimos sopa azteca, siguió pasta y terminamos con pierna en salsa (no recuerdo cual, esa última la eligió mi esposo) La verdad yo ni hambre tuve, solo veía a todos.
A continuación ¡El baile! Mi esposo y yo tuvimos coreógrafo y fue un mix de canciones. Abrimos con Can't Take My Eyes Off You, siguió "Hey Pachuco" (canción de la máscara), fiebre de sábado por la noche, despacito, la salsa "día tras día" y cerramos con la misma canción que abrimos. La familia aplaudía y nos tomaba fotos, seguía el baile familiar y mis damas sacaron las luces de bengala y las repartieron, el baile se veía como de película.
¿Que siguió? ¡Obvio la fiesta! Entre la mesa de dulces, cabina de fotos y coctelería sin límite todos estaban contentos. El momento divertido llegaba ¡ramo, liga, víbora de la mar! Mi ramo lo agarró una de mis damas que tiene ya más de 10 años con su novio (¡ya esperemos haya boda!), en la liga mi esposo nunca hace ejercicio y aquí hasta lagartijas hizo y ¿quién se ganó la liga? ¡Mi papá! En la víbora de la mar a mí no me hicieron nada y a los hombres no pudieron tirar a mi esposo, sus best man eran muy fuertes. Lo que estuvo súper gracioso fue "el muertito" que más bien fueron ¡"los muertitos"! la marcha fúnebre yo estaba muerta de risa como cargaban a mi esposo y le quitaban los zapatos,... ¡me hicieron lo mismo! familia y amigas ¡me cargaron y aventaron! estuvo muy loco. Nunca había visto que a la novia también le hicieran eso. Al terminar, mi esposo estaba con las firmas y billetes y yo con mis damas y una cajita de madera que decoré con mi mamá.
La batucada estaba a todo lo que da y mi fotógrafo además de ser uno de mis mejores amigos, proyectaba una semblanza que grabamos en save the date en arcos del sitio con dron ¡Quedó increíble! A todos les gustó y la fiesta siguió animosa. Mi esposo es músico y se subió a tocar "No le pegue a la negra" con dos amigos y su hermano ¡Músico tenía que ser, que no se aguantó a subir al escenario! Mi boda ha sido uno de los días más increíbles de mi vida, todos se fueron con un recuerdito de cilindros decorados o dulces personalizados. Terminamos pagando "hora extra" y todos se fueron con una sonrisa en la boca... y claro con un buen sabor de boca ¿se me olvidó decir que mi pastel fue doble sabor? Baileys con pay de queso con fresa.
Chicas, casarse no es la fiesta. Es los sentimientos que tienes desde que abres los ojos, hasta que literal los cierras. Es llegar a un cúmulo de acciones, sueños y anhelos. Es vivir un cuento de hadas donde eres tú la protagonista junto a aquel príncipe que veías en películas cuando eras niña. Es saber que todo ha tenido un sentido en tu vida y que si estuviste triste, hoy en ese momento, nada importa. Solo es eso, el momento. Bueno, malo, complicado, te pasará de todo en tu boda. Pero como sea, vívelo que solo una vez te pasará. No me arrepiento de nada, hoy tengo una vida compartida. Tengo a mi compañero de vida a mi lado y este bello recuerdo que les acabo de narrar...
Y colorín colorado... ¡Este cuento apenas va empezando!
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