La boda de ARMANDO y FLORICEL en Puerto Vallarta, Jalisco
En la playa Otoño Azul 1 profesionales
A&F
05 Nov, 2016La crónica de nuestra boda
Mi boda en la playa:
Les cuento que seguimos muy felices después de la boda. ¡Y yo sigo enamorada de todo! Sin embargo, como en toda boda, hubo contra tiempos, lágrimas, ¡y mucho amor! Les dejo la historia de mi boda:
Fue en la playa, el 05 de noviembre de 2016, en Puerto Vallarta, Jalisco. La ceremonia se celebró en la parroquia de nuestra señora del Refugio, una iglesia muy bonita cerca del malecón, y la recepción fue en el hotel Club Regina Puerto Vallarta, que está por la marina, al cual recomiendo mucho, ya que tienen un área especial para eventos en el área de playa, por lo que la vista es hermosa, y no hay arena en el piso.
Pues les cuento que nuestra maratón de boda comenzó desde 1 año y 8 meses antes. Los preparativos los hicimos con tiempo, desde checar la iglesia y la recepción, y los detalles 5 meses antes, recomiendo mucho que lo hagan así, para que al final no tengan problemas de disponibilidad y ante todo poner el presupuesto para cada cosa.
Nuestra sesión save the date la hicimos aprovechando que fuimos a ver detalles con el hotel 5 meses antes. Y para la iglesia hicimos el trámite con un año de anticipación (aquí en Guadalajara) para no tener problemas de las amonestaciones y ese tipo de cosas, que al final apenas nos alcanzó el tiempo.
Seguir leyendo »Bueno, ¡pues el gran día llegó!, y como es boda destino, tuvimos que trasladarnos a la ciudad de Puerto Vallarta desde unos días antes, pues nosotros vivimos en la ciudad de Guadalajara.
Teníamos planeado hacer la boda civil aquí una semana antes, para quitarnos ese pendiente, sin embargo, a última hora no pudimos tomar las pláticas que solicitan en el DIF, y se pasó la fecha, pues nosotros solo podíamos ir el fin de semana (por el trabajo), y piden muchas cosas. Al final, el fin de semana que se suponía sería la boda civil, hicimos todo el trámite de los exámenes médicos y las pláticas del DIF, eso fue el sábado una semana antes de la boda, y el miércoles 02 de noviembre hicimos el gran viaje a Puerto Vallarta.
Para esto, tuve que hacer mil llamadas a registros civiles de Puerto Vallarta, para checar la disponibilidad y poder casarnos allá entre los días que estuviéramos ahí, (queríamos la boda civil antes).
Llegamos desde el miércoles, y al fin encontré un juez que estaba disponible para el viernes 4 de noviembre (un día antes del gran día). Y el jueves temprano, tuvimos que llevar todos los documentos que previamente habíamos hecho en GDL para la boda civil.
Por otro lado, seguimos haciendo cosas para la boda del sábado, tuvimos que ir a pagar lo que nos faltaba a los proveedores, al de las flores de la iglesia, ir a pagar el coro, ir a comprar unas velas, en fin, un montón de detalles que salen de última hora. El viernes fue la boda civil a las 4 de la tarde en el jardín del hotel, con la presencia de algunos familiares y amigos que previamente habían llegado para el gran día. Todo estuvo muy bonito, el día hermoso, y sólo tuvimos una pequeña ceremonia y una comida.
Después de ese momento tuvimos que ir con la coordinadora para checar todos los detalles que yo quería para la boda el sábado, llevé un montón de cosas de GDL, llevábamos camioneta, gracias a dios, y pude cargar con tanta cosa, y el vestido enorme que escogí, no sabía ni donde meterlo. Llevábamos, luces de bengala, abanicos, sandalias, todo el licor de la boda, muchos snacks, dulces y frituras, para la mesa de dulces que nosotros mismos hicimos, muchos artículos de fiesta, sombreros, canastas para recuerdos, etc.
Checamos con ella y con la hostess que todo quedara perfecto el gran día, y no tuviéramos que preocuparnos de nada. Entregamos la lista de invitados con el orden de las mesas, y el programa de todo el evento. Y bueno, ¡ahí ya quedó todo listo!.
Por la noche tuvimos una despedida en un bar con todos los amigos que ya habían llegado a la ciudad. Mi esposo y yo decidimos que sólo estaríamos un rato, para dormir bien y no tomar nada de alcohol, al final, sí nos regresamos temprano. Pero verlos a todos ese día, y cantar y bailar con nuestros amigos que venían de todas partes de la república, fue increíble.
A las 12 de la noche ya estaba en mi cuarto, lista para dormir y amanecer perfecta para mi gran día, y oh sorpresa, ¡no me podía dormir! ¡qué horror! mi gran día, y yo con insomnio, es lo peor. Traté muchas veces, di mil vueltas, y nada, al final me rendí, y mejor me metí a bañar a las 7 de la mañana, la cita con la estilista era a las 11, pero tenía que llevar a mi mamá y mi tía para que estuvieran listas antes que yo, y así me ayudaran a vestirme y estuvieran para las fotos previas ayudándome.
Para esto, yo seguía de bridezillla, (ahora me da risa) queriendo controlar todo. No se cuantas veces le marqué por teléfono a mi ahora esposo para exigirle cosas y pedirle que me ayudara con cosas. Al final, después de que me arreglaron y me maquillaron, me relajé un poco y dejé que todo fluyera.
El fotógrafo llegó a las 2 pm y me tomaron fotos hermosas con mi mamá y mi tía antes de la boda. (mi tía viajó desde EU para mi boda, por lo que era muy especial para mí su presencia).
A las 3:30 pm llegó el carro que me llevaría a la iglesia, la misa era a las 4 pm, y mi prometido ya se había adelantado a la iglesia, pues él no me podía ver hasta llegar al altar, (nos gusta seguir tradiciones), mi papá me acompañó en el trayecto, y se veía su cara de nerviosismo y felicidad al igual que la mía.
Al final llegamos y esperé en el carro para bajar hasta que los demás entraran, al final entramos mis papás y yo, y antes de llegar, mi papá me entregó del brazo a mi ahora esposo y pude ver su cara de emoción al verme, y lágrimas en sus ojos, ¡y me emocioné mucho! (y me dice al oído que me veía hermosa) fue una experiencia hermosa, yo tratando de no llorar para no arruinar mi maquillaje, y viendo a todos los presentes muy arreglados y guapos.
La boda religiosa terminó, ¡y yo más que feliz!, sentí que un peso se me quitaba de encima y que era momento de disfrutar la fiesta.
Cuando íbamos camino de regreso al hotel se empezó a notar en el cielo que se estaba nublando y me empecé a preocupar, pues la boda sería al aire libre. Ya habíamos checado mil veces el clima semanas antes y días antes, y los días habían estado perfectos.
Al llegar a la recepción nos tomaron algunas fotos con amigos y familiares en el atardecer, en la playa, muy hermosas fotos. Esperamos que llegaran la mayoría de los invitados, y a las 7:30 pm en punto hicimos nuestra gran entrada como esposos. Después de eso se comenzó con nuestro vals y todos los presentes se pusieron de pie con sus varitas, y luces de bengala, hicieron un mega circulo rodeándonos para dejar en nosotros un momento mega romántico, ahí comenzamos a llorar los dos, ver que tan hermoso lugar, con el mar presente, la luna y el clima cálido, y con todos los que nos aprecian, que se tomaron el tiempo de acompañarnos y compartir esa experiencia con nosotros, era increíble.
Después de ese momento hermoso, bailé con mi papá un pequeño vals, y después se comenzó a servir la cena, en ese momento me dí cuenta que a lo lejos junto a los cerros estaba lloviendo y me puse muy nerviosa y muy triste, pensé que llovería y se arruinaría todo, me sentí muy mal, y la coordinadora, después de un rato nos dijo que iba a parar la cena y nos íbamos a ir al restaurante un rato porque cerca de ahí ya estaba lloviendo y muy pronto llegaría ahí también la lluvia. No quería salir corriendo de ahí intentando no mojarme, ¡imagínense la novia corriendo como loca debajo de la lluvia! ni siquiera terminé mi plato, y decidí irme un rato a solas cerca del lobby del hotel y comencé a llorar como una niña, ¡después de tanto! después de todo lo que había pleneado para ese gran día, para que simplemente no suceda así, era devastador para mí.
Mi esposo estaba ahí ,y me decía que me tranquilizara y que era mi gran día, de inmediato llamó a mis damas de honor y ellas llegaron a animarme y a decirme que estaba exagerando, que ahí no había nada, ¡la lluvia no estaba presente!. Unas fueron y enterraron cuchillos en la arena, (ahora me da risa) dicen que eso funciona, intentaban animarme, pero yo veía a lo lejos los relámpagos y más lloraba, una de ellas salió corriendo por una bebida, y me la trajo y me decía: "Tienes que tomarle! "para que te alivianes”, y me decían que todo estaba increíble y que me lo estaba perdiendo por llorar por nada, porque ahí no había nada de lluvia ni nada malo, me animaron y después de unos minutos me secaron las lágrimas y me acompañaron de regreso.
Cuando estaba entrando de regreso me dicen : "mira, ¡una sorpresa!" de pronto veo mil fuegos artificiales en el cielo, ¡eran para mí!, ¡hermoso todo!, de pronto me emocioné, ahí estaba mi esposo y me decía lo increíble que era todo.
Al entrar, alguien le dijo al de la música que animara con algo para bailar, y en cuanto los invitados vieron que estábamos en la pista, se levantaron todos a bailar, de ahí en adelante sucedió todo muy rápido, olvidé que estaba triste y empecé a disfrutar el lanzar el ramo, lanzamiento de la liga, hicimos un brindis, bailamos con cada grupo de amigos que venían de diferentes estados, Monterrey, Saltillo, Tabasco, DF, Michoacan, Tepic, Veracruz, Campeche, EU, y de Jalisco, por supuesto.
Me divertí increíblemente, la coordinadora tenía todo perfecto, y la noche era perfecta, con la luna, y las luces que se reflejaban el agua del mar, todo increíble. Les di shots a todo el que se dejó, bailé hasta cansarme y tomarme fotos con todo el mundo, el postre delicioso, pay de queso con zarzamora (fue lo que más disfrute porque casi no pude cenar), y lo mejor de todo, la lluvia jamás llegó.
Los niños con sus libros de colorear que me pasaron amigas de aquí del grupo de manualidades, ellos me los llevaban y me los regalaban (los guardo como un recuerdo para cuando sean grandes) ellos también bailaron y les dieron sus dulces y souvenirs.
Al final, la boda llegó a su término a la 1:30 am (las bodas en la playa en hoteles no te permiten tan tarde) y yo más que feliz de como disfruté mi boda, todo increíble y lo que disfruté con todos los invitados.
Después de eso nos preparamos para el after party en Mandala (un antro), ya habíamos hecho una reservación con anticipación, ahí llegaron todos los que quisieron y seguimos la fiesta hasta las 5:00 am.
Al final, obtuve lo que siempre soñé, la boda de mi sueños con las personas que nos aman, y nos aprecian, a pesar de que era una boda destino todos los que confirmaron, asistieron. La boda fue para 120 personas y todos fueron, más 15 niños.
Por supuesto, sigo muy feliz de mi gran día y de como salió todo. Les dejo algunas fotos del gran día. Los proveedores de mi boda están en mi perfil, por si desean hacer su boda en la playa, es una experiencia increíble y única, ¡son vacaciones para todos!, con boda incluida. Un beso desde Guadalajara Jalisco.
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