La boda de Andrew y Ana Itzel en León, Guanajuato
Rústicas Verano Morado 1 profesionales
A&A
10 Ago, 2024La crónica de nuestra boda
Sin Bodas.com.mx hubiera sido muy complicado organizar mi boda. Tuve un mes para hacerlo, en cuanto mi prometido compró su vuelo a México, después de tener el visto bueno a nuestros papeles.
Fue una boda mexicana. Y no tuvo papel de colores, pastel temático o nos vestimos de charro o traje típico. Fue una boda mexicana porque se hizo lo que se hace en México: la familia entra para apoyar.
No teníamos mucho presupuesto, y mi tía, que es un ángel, me hizo el vestido de novia. Además, se ofreció a hacer toda la comida. Con ello, sólo nos encargamos del salón, que incluía casi todo y del pastel, además del traje de mi prometido (que estuvo listo en pocos días).
Él aterrizó siete días antes de la boda y tuvimos tres celebraciones. Todo lo hicimos de manera fugaz, pero las estrellas más bonitas son las fugaces. Nos casamos al civil un miércoles. Tuvimos una ceremonia espiritual el viernes y el sábado festejamos con mi familia, pues la de él no iba a poder venir (me enviaron un video precioso con palabras bonitas y lo proyectamos en la fiesta).
Seguir leyendo »Nuestro salón de fiestas no está como proveedor aún, pero es un salón cerrado, precioso y céntrico ('Alcatraz'). Mi ahora esposo tuvo que regresar a su país, y hemos estado separados desde agosto. No es la mejor de las situaciones, y más porque si me voy con él, no puedo trabajar, y al mismo tiempo (soy maestra de inglés) no pude comprometerme con ninguna escuela en mi ciudad, puesto que deseo pasar navidad con él y nadie me iba a contratar por unos meses.
Hemos estado tristes, y lloramos en las videollamadas. Él está solo todo el día, todos los días, y aunque yo estoy con mis padres, no hago más que ayudar en casa y suspirar. Aún así, nuestra boda fue el día más feliz de nuestras vidas. Porque con más de 8 mil kilómetros de distancia, nos encontramos y no tuvimos una relación de muchísimos años para saber que éramos el uno para el otro, así que no nos íbamos a dejar ir.
Mi güero siempre amó México, desde niño, y yo siempre sentí una atracción superior por Inglaterra, desde los 10 años. Supongo que nos estábamos llamando. Y ahora, necesitamos mucha fuerza y determinación para solucionar nuestra situación, pero también dinero, pues entre visas y abogados, parece ser que es un pecado amar a alguien de otro país.
Como sea, yo le digo: no me importa si es en un cerro y con una casita de teja, debemos buscar estar juntos en el país que nos lo permita, porque tanto tiempo tardamos en encontrarnos que es obvio que nuestro amor vale la pena.
Servicios y Profesionales de la Boda de Andrew y Ana Itzel
Otras bodas en Guanajuato
Ver todas
Mansión E. Borbón
Hacienda San Luis Gonzaga
Jardines de México
Inspírate con estas bodas
Deja tu comentario