La boda de Andrés y Merci en Playa del Carmen, Quintana Roo
En la playa Primavera Anaranjado
A&M
15 May, 2016La crónica de nuestra boda
Día de la boda El día por fin llegó y la emoción que se sentía se miraba en nuestras caras porque sabíamos que estábamos en el lugar donde 6 meses atrás habíamos pensado estar. ¿Quién dice que en ese tiempo no se puede planear algo tan grande? Nosotros lo logramos.
Fue el tiempo exacto, ni poco ni mucho, todo lo planeado realmente había terminado aunque como en todo los últimos detalles siempre hay. Esa mañana fue muy emotiva, mientras escuchábamos nuestras canciones de entrada y del vals, nos preparábamos para salir y para volver a vernos hasta llegado ese momento. Ni tiempo encontramos para desayunar, pues Merci tenia cita temprano por sus uñas y maquillaje, sus papás la acompañaron hasta Playa del Carmen. Mientras, yo estuve con mis papás, ellos estaban con mi tía Doris y mi primo Alex en la piscina, sentía que el tiempo pasaba muy rápido, cuando alguien dijo la hora me sorprendí de que ya era medio día, mientras todos nos salíamos de la piscina, mis hermanas y sobrinas llegaron, se pusieron de acuerdo con mis papás para verse en su habitación, yo ya tenia mis cosas allá así que me fui con ellos, aún no sentía hambre pero mi papá insistió en pedir el servicio al cuarto, así que llevaron llevaron algo de comida, mis abuelitos y Andrea llegaron a la habitación, me llamaron los del video para saber en que momento irían a la habitación, mientras Andrea comenzó a maquillar a mi abuelita y mi mamá.
Seguir leyendo »Después llegó Eli con Bárbara y Sofi y cuando vi la hora justo era el momento en que llegaría el videógrafo para hacer las tomas típicas con el novio. Repito, todo sucedía muy rápido. La hora citada era a las 3:30 pero media hora antes estábamos llegando a la capilla donde sería la misa, en ningún momento más supe de Merci hasta que la vi entrar con su papá en la misa, ese recuerdo quedó grabado en mi memoria, todas las emociones que sentía se redujeron a una, paz, verla entrar con esa sonrisa en la cara y esos ojos de alegría, fue el mejor momento del día, me sentí tan feliz y tranquilo de saber que allá venía ella.
El momento de los votos llegó, cada letra y palabra que pronuncié hizo que se me erizara la piel, eso nunca lo olvidaré, ya lo había practicado, pero estar en ese momento en frente de ella, fue diferente, fue real. Su mirada se encontraba en la mía mientras sus labios pronunciaban sus votos, luego fueron las arras y por fin los anillos, el Padre dijo sus palabras y desde ese momento ya estabamos casados.
La misa terminó, las imágenes se hicieron, fotos por todos lados, cada mirada, cada sonrisa y cada abrazo, nos hizo el momento más emotivo, el arroz volando no pudo faltar y hoy pienso que hubiera preferido otra cosa (la sensación del arroz en la cara es rara). Nos movimos hacia la playa para la ceremonia civil, en el trayecto saliendo de la capilla, la wedding planner del hotel nos llevó por un atajo donde pasamos corriendo cerca de unos rociadores de agua, fue tan cómico que incluso pensé que sería el trash the dress improvisado.
Llegando casi a la playa, nos bajamos del carrito rápidamente para cambiarnos los zapatos por los converse blancos que habíamos comprado especialmente para ese día, Ricardo Torres nos hizo algunas fotos allá y llegado el momento nos indicaron que ya podíamos avanzar hacia la playa donde todos nuestros amigos y familia esperaban en sus asientos, la música comenzó y mientras escuchábamos el inicio de la letra "Forever can never be long enough for me" vimos como todos se levantaron y voltearon, la canción que sonaba era "Marry me" de Train y que hizo que se sintiera una atmósfera mágica, ver a todos con sus lentes de sol se me hizo super chido, todo parecía de película, realmente no me lo creía, no podía dejar de sonreír, ese día el color azul del cielo que se levantaba desde el horizonte se apreció por todos lados, pudimos disfrutar el significado de estar en el Caribe y casarnos en frente de la playa, la brisa de ese momento se sentía tan suave que el mismo calor se había disipado, el tono anaranjado del sol hizo también su papel, la luz tenue se colaba por las hojas de las palmeras.
Todos estos detalles del clima que queríamos tener ese día se dieron tal como lo deseamos y esperamos, sí, sabíamos que pudo no resultar así pues días anteriores estuvo nublado pero ese día, gracias a Dios no fue así. El juez terminó rápido sus palabras, al menos eso sentí, y así de pronto ese día especial que había empezado ya iba por la mitad, terminó la ceremonia y la canción de salida comenzó "Somewhere over the Rainbow” una versión en ukelele. Ahí mismo se hizo un pequeño brindis, se agradeció a los invitados de estar presentes, se dio un cocktail y nos tomaron las fotos con los invitados ya que el lugar se prestaba mucho, fueron demasiadas, mientras un saxofonista hacia relajante el momento.
Poco a poco la noche fue cayendo en la playa, a unos metros se encontraba la locación donde estaba armado todo para la fiesta, los invitados fueron pasando y mientras nosotros esperamos para hacer la entrada. Cuando nos indicaron, avanzamos hacia la pista para bailar nuestro vals de casados. La canción que escogimos fue "Photograph" de Ed Sheeran, apenas comenzó la canción, todo se volvió único, la iluminación que escogimos, esas luces que se hallaban colgadas arriba de nosotros y que hacia brillar nuestras miradas con su cálida luz, la pista iluminada debajo de nosotros, el cielo oscuro con la luz del sol apagándose en el horizonte, el sonido del viento y las estrellas que comenzaban a notarse en el firmamento, respirar ese aroma especial que te hace sentir la playa y que se impregna en la ropa, en las manos y en la piel del rostro, cada impresión que notaba al voltear a ver las miradas de todos viéndonos bailar, cada segundo que se fue, valió la pena.
No había nada más que disfrutar y así fue. Luego sonó la pista de vals con los papás "Love Someone" de Jason Mraz, el momento en el que bailé con mi madre a la que tanto le agradezco por ser quien soy hoy en día y por todo ese amor incondicional de mis padres que siempre ha estado presente. La música se hizo sentir y junto a la noche, la comida comenzó a servirse. La fiesta continuaba con el ramo y el liguero, cada uno con sus precauciones, pues arriba de las sillas uno pensaba que no podría caerse y aun así, Alexia, la wedding planer del hotel junto con su equipo, nos ayudaron a que no pasara ningún accidente.
Todo fue magnifico, realmente todos parecían disfrutar todo, también hubo pastel de chocolate, suave y cremoso como quisimos tan rico que hasta yo me lleve un pedazo a la habitación. Al final de la fiesta, fuimos a pasar el resto de la noche a la disco del hotel. Ahí estuvimos y ya en la madrugada, cenamos lo primero que vimos, hamburguesas, luego nos enteramos que también habían tacos de cochinita pero hasta el día siguiente fuimos a probarlos, regresamos a la habitación y caímos muertos por el cansancio y sueño que teníamos. Así es como terminó ese día especial para nosotros. Hoy cada imagen que vemos nos hace recordar esta fecha, cada canción nos regresa a esa playa, a esa pista iluminada donde bailamos y encontramos nuestras miradas por primera vez como esposos, como si se tratara de un loop infinito donde nuestra memoria nos hace saber que permanecerá en nuestra historia para siempre. Merci & Andrés15 | 05 | 2016
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