La boda de Andrés y Dulce en Tequisquiapan, Querétaro
Al aire libre Otoño Azul
A&D
13 Oct, 2018La crónica de nuestra boda
Por fin había llegado el día. Ese 13 de octubre, Andrés y yo cumplíamos 3 años de novios. Desperté en el hotel donde fue la boda, con mis papás, nerviosa, pero feliz, le envié a Andrés un mensaje de amor por nuestro aniversario y a la vez, por lo que estábamos a punto de vivir... Por fin se llegó la hora de bajar al lugar donde me iban a arreglar, me puse mi bata de “Bride”, llegué y había muchas mujercitas queridas para mí, entre familia, mis damas, etc. Todas estaban emocionadas y quedando guapísimas, me observaban en el proceso, el fotógrafo y su equipo captaron cada momento y la transformación, una por una íbamos quedando listas... Cuando vi el reloj, era la hora de ponerme el vestido, subí a mi habitación y mi mamá y mi madrina me ayudaron con la enorme crinolina y el vestido de manta. Cuando estuve lista seguían las fotos con mis damas, en el camino al jardín, encontré a mi papá, aún sin vestirse, se quedó callado, me vio con unos ojos de amor inmenso y me abrazó, lloró un poco y después ya me apuro a alcanzar a las demás... eran 13 damas, todas estaban con un color azul hermoso... No puedo creer aún lo mucho que me veían y lo felices que estaban por mí, se sintió buena vibra de gente que te ama...
Seguir leyendo »Las fotos fueron sumamente divertidas y a la vez cansadas, afortunadamente nos tocó un clima soleado y perfecto ese día, por lo que teníamos que retocarnos a cada rato. Llegó el momento... Iba a ver a Andrés y él a mí, con mi vestido de novia, fue un momento perfecto, las damas fueron testigos, y el fotógrafo captó ese importante suceso, yo me puse a sus espaldas, le toqué el hombro y él se dio la vuelta... No olvidaré su cara de enamorado, tal cual la puse yo al verlo también. Nos tomamos las fotos juntos, muchas y muy bonitas, corrimos, literal, teníamos que estar en la iglesia en 5 minutos. Yo me fui en el coche con mi hermano y mi cuñado, íbamos tomando tequila para los nervios. Me bajé y ahí estaba mi papá, esperando, guapísimo, todos ya estaban adentro, ¡sólo me esperaban a mí!
Cuando entramos, caminando lento, escuchaba a mis amigos cantando "Un Mismo Corazón", del Coro Cantaré. Una hermosa canción que justo habla del momento que estábamos viviendo... Llegué al altar, mi papá me entregó, evidentemente conmovido le dijo a Andrés: “cuídemela mucho”. Por fin estábamos ahí, el momento que tanto planeamos y con el que soñé desde niña, estaba sucediendo. Transcurrió la hermosa ceremonia, la iglesia llena, la gente feliz, atenta, ¡y por fin dimos el sí! Subimos al altar a dejar el ramo a la virgen, antes de bajar, comenzaron a sonar campanas, todos los invitados tenían una en signo de regocijo… Nos dimos un beso y caminamos hacia afuera. Al salir, nuestras damas nos estaban esperando, todas hermosas, gritando “beso, beso”. Después de eso, el fotógrafo tuvo la mejor de las ideas, tomar una foto inolvidable con el dron, todos los invitados formaron un corazón afuera de la iglesia y nosotros estábamos adentro de él. Fue un momento mágico, subimos al coche que tenía un letrero de “fueron felices por siempre” y sus tradicionales latas que sonaban al avanzar…
Después de un rato, llegamos al jardín, empezó a sonar “La Fiesta del Mariachi” de Luis Miguel, al entrar, me di cuenta que el lugar era mucho más hermoso de lo que había imaginado. Lucy (mi wedding planner) hizo de cada detalle algo precioso, todo era colorido, mexicano, ¡todo era perfecto! Entramos entre aplausos y gritos, ¡comenzaba la celebración! Brindamos porque hacía mucho calor, empezaron las fotos con todos los invitados, la comida, que era una especie de cazuelada masiva, ¡y una sorpresa hermosa! Nuestro tío y nuestra prima bailaron el jarabe tapatío, él de charro y ella de china poblana, una sorpresa que encajaba perfectamente con la temática de la fiesta, después partimos el pastel y nuestros padres hicieron el tradicional brindis…
Llegó el momento romántico y dio inicio el vals de novios… Empezó a sonar “¿Cómo pagarte?” de Carlos Rivera, esta es la primer canción que Andrés me dedicó de novios, la verdad siempre soñé con que esa sería nuestra canción, y ahí estábamos, bailando, con todos nuestros seres queridos alrededor, lloramos, fue muy emocionante, por fin el sueño se había hecho realidad… Enseguida fue el vals con mis papás, la canción “More than word”. Era la misma que 11 años atrás bailé con mi papá en mis XV años, fue un momento muy emotivo, la gente lloraba y por supuesto yo también. Soy la única hija mujer de mi familia, así que aún más bonito que mi papá dejaba volar a su niña. Después el vals con mis ahora suegros, mi suegra súper conmovida abrazando a su bebé… Por último, el vals con hermanos y abuela, para finalizar con las emociones, le di una sorpresa a mi esposo, ¡le canté una canción! Era “Llegaste tú” de Luis Fonsi, él estaba súper sorprendido y emocionado, le limpiaba las lágrimas mientras cantaba… Fue un momento muy bonito…
La fiesta ya avanzada y el grupo versátil con todo, ¡dio inicio el baile! Elegimos “Nunca es suficiente” de Natalia Lafourcade y Los Ángeles Azules. La pista se llenó en menos de 1 minuto, toda la gente estaba feliz… Así fueron 3 horas de baile con el grupo, llenas de ánimo, alegría, fiesta y claro, alcohol … ¡Se interrumpió el baile para hacer las tradicionales víboras de la mar! Se repartieron diademas con velo a las mujeres y mandiles a los hombres, fue un momento sumamente divertida. Seguimos con el ramo de novia, una manera inusual de darlo, fue con listones, cada uno de las solteras tomó un listón amarrado a un trapeador y mientras bailaban alrededor de él, yo, con los ojos cerrados, cortaba un listón y así hasta que solo quedó uno, ¡ese fue el de la ganadora! Después Andrés aventó la tradicional liga, súper felices ya que la ganó uno de sus mejores amigos, novio de una de mis mejores amigas, así que seguramente tenemos boda el año que viene.
¡La sorpresa fue un segundo vals! Este, de noche, con la canción “No hay nadie más” de Sebastián Yatra, el mágico momento fue cuando salieron chispas de pirotecnia desde el piso, papeles metálicos… Todos aplaudieron y nosotros no podíamos ocultar la felicidad… Siguió la fiesta con 3 horas de DJ, El ánimo no bajaba, todos contentos no dejaban de disfrutar… Para finalizar un gran día se sirvió la cena y el paste Mientras llegaba la banda sinaloense a animar y dar un poco de ambiente mexicano al lugar, nadie se sentó, todos seguían festejando, incluyéndonos, así dos horas de banda después terminó la música, pero no la fiesta… Nadie se quería ir y así seguimos en el jardín, la ventaja es que todos estaban hospedados en el hotel, así que nadie nos corría ni nadie nos callaba. Por fin fuimos a descansar… Al otro día en el restaurante del hotel fue padrísimo llegar a desayunar y ver a todo el mundo ahí, todos aplaudieron y ni la cruda impidió que siguieran contentos… Al medio día mi esposo y yo nos fuimos a la luna de miel, el destino, Orlando Florida, la mejor luna de miel que pude tener… ¡En Disney World! Una semana llena de magia y amor para concluir el mejor día de nuestras vidas.
Ahora tenemos 4 meses y medio de feliz matrimonio, siempre digo que no se nos ha terminado la luna de miel… Han sido unos padrísimos días a lado de la persona que amo. Sin duda, mi boda fue un sueño, fue como de cuento de hadas. Lo más importante fue compartirla con nuestros seres queridos y que todos estuvieron ahí, felices por nosotros, sin duda alguna lo volveríamos a hacer y no le cambiaríamos absolutamente nada. Me casé con el hombre de mi vida en un lugar mágico, ¡con acontecimientos padrísimos! ¡Gracias a la vida, gracias a Dios y a bodas.com por acompañarnos en esta aventura!
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