La boda de Andrés y Ana Paulina en Iztapalapa, Ciudad de México
De noche Otoño Morado
A&A
18 Nov, 2017La crónica de nuestra boda
El día más hermoso de mi vida.
Dormí muy poco la noche anterior, entre detalles finales, nervios, pero sobre todo disfrutando el tiempo con mi mamá y mis hermanos.
Me desperté a las 9:30, hice una oración y me preparé para recibir a los maquillistas para mi arreglo y el de mi mamá, los fotógrafos Paulo y May llegaron primero a casa de Andrés para tomar las fotografías de su arreglo y después llegaron conmigo, me tomaron algunas fotografías mientras me arreglaban y al poco tiempo comenzaron a llegar mis damas para unas fotografías con ellas también, entre palabras hermosas de todas estuve a punto de soltar una lágrima, solo las contuve por cuidar el maquillaje. Fotógrafos súper profesionales y entregados a su trabajo, si tuviera que elegir de nuevo no dudaría en contratarlos.
Llegó mi ramo (lo hizo la madrina de velación) y también estuve a punto de llorar, en verdad fueron tantas emociones juntas a cada momento que me hacían sentir inmensamente feliz y tan amada por toda la gente que me rodeaba.
Seguir leyendo »Le entregué una carta a mi mamá agradeciéndole por todo lo que había hecho por mí durante toda mi vida, y fue también un momento muy emotivo pues de cierta forma estaba cerrando esa etapa de mi vida con esa carta.
Después de esto entre mis hermanos prepararon el desayuno para todos los que estábamos ahí, damas, acompañantes, maquillistas, fotógrafos todos compartimos la última comida de soltera.
Hicimos un brindis antes de salir de casa donde liberamos un poco los nervios y salimos.
Afuera ya se encontraba mi papá esperándome, fue un momento lleno de emoción y más de uno soltó una lágrima de felicidad.
Nos dirigimos a un parque cercano a la iglesia donde íbamos a tomar la sesión formal, creo que el momento en el que caminaba hacia el amor de mi vida fue donde más nervios tenía, me sudaban las manos, me temblaban las piernas, mi corazón latía a mil por segundo, sentía que se saldría de mi pecho cuando por fin llegué al lugar donde él me esperaba de espaldas, respiré profundo y esperé a que volteara. El giró lentamente, y poco a poco abrió sus ojos, nuestras miradas se cruzaron por un segundo e inmediatamente comenzó a llorar, nos abrazamos, nos dimos un beso y me sentía tan feliz que justo en ese momento el mundo se detuvo y solo éramos él y yo.
Se tomó la sesión de fotos muy divertida, por cierto, después nos dirigimos a la iglesia por separado, llegué primero yo y esperé en el auto hasta que él llegara, vi llegar a familiares y amigos todos muy arreglados y felices por lo que estaba a punto de suceder.
Entramos a la iglesia de la mano de nuestros padres y de fondo las hermosas voces del coro que acompañaron toda nuestra ceremonia (cortesía del papá de una de las damas), el templo estaba repleto de flores iguales a las de mi ramo pues la madrina estuvo por días enflorando todo el templo, casi suelto una lágrima de nuevo al ver el templo lleno de toda la gente que felizmente nos acompañaba, caminamos hacia el altar.
Al sacerdote lo conocemos desde hace muchos años, celebró una misa de lo más emotiva, bonita, con consejos y palabras de cariño para ambos, nos regaló una Virgen de Guadalupe y después continuó con el rito matrimonial, anillos representando el amor y la fidelidad, arras como señal de que no faltará lo necesario y se aprovechará en el hogar, lazo unión y ayuda mutua, recibimos a Jesús sacramentado con la canción “Pie Jesu” momento sublime pues entre las voces de fondo y recibir mi primer comunión como casada para mí fue un sentimiento de felicidad plena, después fuimos a entregar un ramo al pie de la Virgen encomendando a ella nuestro matrimonio, saliendo de la capilla, había preparado la canción sorpresa de “Hasta mi final”, pensé que lloraría antes de terminarla pero logré cantarla sin llorar, solo que Andrés y varios de los presentes no lograron contener el llanto.
Terminó la ceremonia, salimos entre aplausos, campanitas y burbujas, abrazados y amados por todos los que nos acompañaban.
Nos dirigimos a la recepción en Jardín La Fuente, gran atención, excelente servicio y siempre atentos a todo lo que necesitáramos. Aquí se efectuó la ceremonia civil, en esta incluimos el ritual de la arena, donde ambos con un recipiente lleno de arena simbolizando nuestro pasado, las mezclamos en un recipiente nuevo ahora uniendo nuestras vidas y sin poderse separar como esos granitos de arena.
El tema de la boda fue la música ya que a ambos nos gusta cantar y tocar la guitarra, se inauguró la mesa de dulces con la que mis amigas del coro nos ayudaron les quedó padrísima con muchos elementos musicales.
Terminando la ceremonia civil procedimos a la cena, llegó el mariachi algo tarde, pero traté de no presionarme, nos hicieron cantarnos una canción, él cantó la de "Motivos” y yo la de “Hermoso Cariño”.
Terminando la cena hicimos la partida de pastel, los muñequitos eran personalizados el novio con una guitarra y la novia con un micrófono (los compramos con Unteamo-topper). El brindis donde mi dama de honor (mi prima que es como mi hermana) dirigió un discurso hermoso, recordando cada momento bueno y malo en los que me acompañó y comentando lo feliz que estaba de haber conocido al hombre perfecto para mí, con el que estaba segura, que sería inmensamente feliz.
Brindamos y nuestras copas se partieron en muchos pedacitos y nos pusimos muy contentos, ya que simbolizan los años de felicidad de la pareja.
Después pasamos al primer baile de esposos, donde teníamos una sorpresa preparada para todos, comenzamos bailando “Luz de Día” a media canción metimos efectos como si el DJ hubiera cometido un grave error, fingimos correr hacia él por haber arruinado el momento, en eso desmontamos la falda de mi vestido, encendimos las luces de nuestros tenis y comenzamos a bailar una salsa “Arranca en Fa” (la cual improvisamos pues no tuvimos tiempo de ensayar) pero salió muy bien, después bailamos “Cuban Pete” muy divertido, terminando la canción comenzaron a salir las damas y los bestman de entre las mesas como zombis y bailamos “Thriller” el público estaba de pie incrédulos de lo que veían y entre risas disfrutaban con nosotros el momento, terminamos con “All of Me” con un beso y muchos aplausos.
Después un rato de baile con el grupo en vivo, posterior a esto la Víbora de la Mar donde literalmente era un ejército tanto de hombres como mujeres, súper divertido, a las mujeres les dimos velitos y a los hombres mandiles, se aventó el ramo y lo agarró una de mis damas, la cual se comprometió en enero y primero Dios se casará para marzo del próximo año, para la liga todos se pusieron de acuerdo para quitarse pero como la fuerza del amor todo lo puede, justo al chico que rozó era el novio de una de mis primas, se comprometieron en diciembre y en marzo se casaron, increíble, pero cierto.
Terminando pasamos bailando con nuestras alcancías de marranito entre las mesas para seguir con la tradición de pedir para la luna de miel y no nos fue nada mal. Se repartieron los recuerdos, sandalias, jaboncitos, licoreras los recuerdos los compramos con varios proveedores, todos con excelentes productos (festiboda, ser inn, pausita jabones y confeti party shop).
Llegó el momento de la batucada entre un robot de luces y el personaje de la máscara toda la pista estaba llena y nosotros no paramos de bailar, brincar y disfrutar.
Todo pasó muy rápido pero cada momento lo disfrutamos muchísimo, terminamos mega cansados, pero extremadamente felices, la gente se despedía dándonos comentarios muy lindos, agradeciéndonos todo, que fue la boda del año, que la disfrutaron mucho, que pensamos en cada detalle y que el que no se divirtió de plano fue porque no quiso, que todo estaba muy bonito y coordinado.
Puedo terminar diciendo que las palabras no me alcanzarían para expresar todo lo que sentí ese día, pero puedo decir que estoy agradecida con Dios y con la vida por haberme dado la oportunidad de compartir mi vida con el hombre que amo y haber disfrutado el día de nuestra unión a cada segundo.
El mundo necesita más amor para demostrar que aún podemos creer, aún podemos confiar, aún existen las historias de amor, aún existen las parejas que se aman y que luchan por estar juntas y ser felices, sé que no será fácil pero cada momento del matrimonio por muy difícil que sea tenemos que disfrutarlo y aprender de ellos.
Que viva el amor.
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