La boda de Noe y Lila en Puebla, Puebla
De noche Verano Azul
N&L
27 Jun, 2020La crónica de nuestra boda
Definitivamente no fue en absoluto como lo planeamos durante meses o como lo habíamos soñado, sin embargo, fue un día maravilloso.
Nuestra boda estaba planeada para el 28 de marzo de 2020, nos comprometimos el 1 de julio en nuestro segundo aniversario, a los pocos días con gran entusiasmo definimos la fecha, iglesia, recepción y la ceremonia civil.
A inicios de año contábamos los días y conforme se acercaba la fecha nos emocionábamos más, pero nadie sabía que se avecinaba una pandemia. A mitad de marzo, prácticamente teníamos todo listo ya que estábamos a unos días del gran día; platicamos con nuestros proveedores y todos decían que podíamos seguir.
El día 19 de marzo nos casamos por lo civil, en las oficinas del registro civil, donde ya había cierta incertidumbre por el COVID y nuestros amigos y familiares mantenían la sana distancia. Posterior a la ceremonia nuestro fotógrafo nos realizó una hermosa sesión de fotos para recordar ese día y tener un momento entre nosotros previo a la boda.
Seguir leyendo »Ese mismo día por la tarde nos avisaron que los salones cerraban hasta nuevo aviso. Y que tendríamos que posponer nuestra boda, en ese momento sentimos mucha frustración y lloramos por sentir que estuvimos tan cerca de lograrlo y no pudimos. En ese momento nos dieron fechas tentativas, pasamos por cada una de ellas, sin saber que elegir porque todo es incierto. Decidimos el 27 de junio como nueva fecha y confiamos en que todo podría salir como lo teníamos planeado, los proveedores nos dieron su apoyo y todo ajustaba para ese día, el único cambio significativo era que la misa cambiaba de horario; pasaba de las 8:00pm a las 5:00pm.
Conforme pasaban las semanas veíamos que el día no llegaría, que tendríamos que seguir posponiendo, y pasamos por muchas peleas como pareja por esta razón. Al final decidimos que lo importante era la ceremonia y tener la bendición de Dios para nuestro hogar, ya que en Puebla la situación es muy complicada y aún hoy no sabemos cuándo se reactivará todo.
Hablamos con los proveedores, algunos fueron más flexibles que otros, pero la iglesia nos comentó que si queríamos una ceremonia a puerta cerrada con mínimo número de invitados que se podía realizar. Y así fue, finalmente nos casamos en la Iglesia del Cielo con las personas que decidieron acompañarnos en ese día para ser testigos de nuestra historia de amor.
El día fue de mucho nervio desde temprano, estaba feliz pero con la incertidumbre de que algo sucediera en el último momento. La misa no iba a tener música porque el coro no quiso dar el servicio por ser "clandestina" nuestra boda. Pero de verdad que sucedió un milagro y otro coro de la nada me llamo temprano para decirme que si necesitaba un coro, acepté y fue una maravillosa elección, cantaba divino la chica y sin duda le dio ese toque a nuestra boda.
Nuestro fotógrafo, Omar Aguilar, llegó temprano para tomar fotos del getting ready y mi camino al altar, siempre fue super amable y me decía que me veía demasiado tranquila; pero en cuanto me puse mi vestido la emoción y los nervios se hicieron notar. Sentí la emoción de la boda, de estar el resto de mi vida con mi mejor amigo, de un nuevo comienzo, tenía ganas de llorar; creí que no iba a sentirlo ya que desde que pospusimos y cambiamos tanto los planes me sentía triste y sólo quería terminar con la boda para ya superar el trago amargo.
El llegar a la iglesia aceleró mi corazón, quería ver a mi esposo, quería decir "Sí, acepto", entré a la iglesia y sentía que no veía a nadie ni nada. Cuando mi hermano y mi mamá me tomaron para entrar a la iglesia, me emocioné mucho y comencé a llorar; fue un momento mágico, sentí que mi papá estaba presente, caminando a mi lado.
Al llegar al altar y ver a mi esposo, su reacción al verme, sin duda no tienen precio. La misa fue muy linda, el padre nos dio valiosos consejos y palabras de amor para nosotros. El decir "Sí, acepto" y colocar el anillo a mi esposo, sin duda son momentos que no voy a olvidar.
Al terminar la ceremonia hubo abrazos, fotos y risas; por unos instantes nos olvidamos del protocolo y recibimos esas muestras invaluables de cariño.
Sin duda alguna, no fue como la planeamos pero fue perfecta. Hubo de todo y mucho que contar a nuestros futuros hijos y nietos; a pesar de todo no cambiaría nada de ese día, simplemente fue nuestro día y entendimos que la fiesta no era tan importante como creímos durante tantos meses.
Al otro día partimos a Cancún para nuestra luna de miel, donde vivimos grandes momentos que recordaremos toda la vida.
Otras bodas en Puebla
Ver todas
Hacienda San José Actipan
La Antigua Planta San Agustín
Hacienda San José Actipan
Inspírate con estas bodas
Deja tu comentario