Cuba es un destino de viaje único por muchos motivos. Sus playas componen paraísos en tierra firme; sus ciudades evocan estampas de otro tiempo y su gastronomía te conquistará desde la primera probadita. Pero además es un lugar ideal para viajar en pareja: imagina un trash the dress con tu vestido de novia en las playas de Varadero. O una salida para bailar a ritmo de trova enfundada en un fantástico vestido de noche. Y si aún no están prometidos, Cuba es el lugar perfecto para entregar el anillo de compromiso a tu pareja. 

Dicen que hay lugares a los que uno debería viajar al menos una vez en la vida. Pero Cuba es uno de los que habría que visitar en más de una ocasión. A estas alturas ya tendrán una lista de decenas de posibles destinos de luna de miel. Si desean olvidarse de todo y únicamente preocuparse de pasársela increíble y encantarse de belleza natural y colorida, Cuba es para ustedes. 

¿Será su clima, la alegría que transmite su gente, la música y la gastronomía? ¿Tal vez sus aguas cristalinas y la blanca arena que enaltecen sus playas? ¿O es su alma de cronista la que despierta su curiosidad por conocer de primera mano el momento de transición que atraviesa ahora Cuba? Descubran qué es lo que más le seducirá a ustedes adentrándose en esta isla paradisiaca. ¡Que empiece el viaje!

1. La Habana: historia congelada

La capital de Cuba es una parada obligada. Abordar sus autos antiguos y caminar por sus pintorescas avenidas te transportará directamente a los años 50 del siglo pasado. ¡No pararás de tomar fotos! Así que compártelas con todos tu seres queridos en tu álbum de boda Wedshoots para que sepan cómo la están pasando en su primer viaje de casados. Conoce El Vedado, el principal barrio de La Habana. Si deseas conocer más acerca de la historia y las costumbres del país, incluye La Habana Vieja (el centro histórico) en tu ruta y sumérgete en sus plazas y museos. ¡Tip antes de viajar! Empaca varios vestidos de fiesta cortos para gozar junto con tu pareja de la vida nocturna en los bares que están en la Plaza Vieja y la calle Obispo.

2. El "varaíso" está en Varadero

Si son amantes del sol y la playa, este paradisíaco lugar es uno de los mejores del Caribe. Será el escenario perfecto para vivir un momento romántico y relajado y disfrutar de un coctel mientras miran el atardecer. Y si están ávidos de emociones, en Varadero se practica el ecoturismo. Sus 30 mil hectáreas de superficie incluyen manglares y toda una diversidad de especies de flora y fauna. No dejen de visitar Playa Azul, el Parque Josone, la Casa de la Cultura de los Corales, el Museo Municipal de Varadero, el Castillo de San Severino y la reserva ecológica Varahicacos.

3. Escuchar trova cubana en vivo

El rasgado de los instrumentos de cuerda, los golpes de trompeta y los versos suenan diferentes cuando se escuchan en vivo. Si les deleita escuchar el estilo de música de Pablo Milanés o Silvio Rodríguez, tendrán que hacer una paradita en la Casa de la Trova. Este es un fascinante lugar en Santiago de Cuba donde los músicos locales se reúnen para enamorar los oídos de los asistentes. Y ya en esta ciudad, ubicada en el sur de la isla, se quedarán anonadados con el castillo de San Pedro de la Roca, considerado Patrimonio Cultural de la Humanidad. Y si viajan en julio, aprovechen la visita a Santiago para conocer el barrio de Tívoli y vivir sus peculiares carnavales.

4. Diversidad cultural e histórica

Las tradiciones indígenas se fusionaron con las costumbres africanas que llegaron con los esclavos en el siglo 16. El encanto colonial de Trinidad y las costumbres francesas que permearon en Santiago también han tenido que convivir con la influencia de las antiguas colonias holandesas y británicas de la región antillana. Y después de la Revolución, con las simpatías a la Unión Soviética. Todo esto compone un mosaico cultural sin comparación que estarán encantados de desvelar.

5. ¡No pares de cantar y bailar!

Los ritmos caribeños como el mambo, la salsa, la rumba, el danzón y el son cubano son de los estilos más populares que retumban en el país. Si lo que buscas es no parar, toma tu vestido de fiesta para playa, el más colorido y ligero y pongan en práctica unos cuantos pasitos. En cualquier rincón de cualquier ciudad podrán escuchar música en vivo por las tardes, pero resérvense las noches para salir a bailar. 

6. La gastronomía es deliciosa

El baile, el clima, el legado y el sabor cubano solo son una pizca de todo lo que te espera al visitar este celestial lugar. La gastronomía cubana tiene fama mundial por sus deliciosos platillos típicos. ¡Todos preparados con la esencia cubana! Algunos de los más conocidos y apreciados por los paladares extranjeros son la ropa vieja (un guiso de carne con verduras), el congrí (frijoles colorados con carne de cerdo, tocino, arroz y chicharrones), el lechón asado o frito, la langosta enchilada y los tostones (plátano verde frito).

Por nada del mundo pueden dejar atrás el postre. Recorre la "capital del helado” visitando la heladería Coppelia, en La Habana. Se trata de uno de los lugares favoritos de los cubanos, pues les hace revivir su infancia con sus deliciosos sabores repletos de recuerdos. Los que más se venden son los de chocolate, dulce de leche, fresa y vainilla. Tal vez pueda servirles de inspiración para los postres de la mesa de dulces para boda, ¡a sus invitados les fascinarán!

7. El paraíso de los cocteles

Hacienda de la Luz

El tabaco y el ron son dos de los principales productos cubanos. Si quieren brindar por su matrimonio, el mojito, el daiquiri, la piña colada y muchos otros combinados preparados con ron son los reyes de la coctelería. Además, la mezcla que se hace de ron y frutas es tan deliciosa que no podrás beber solo uno. Para los que no consumen bebidas alcohólicas hay otra alternativa que les llevará al cielo, pues Cuba también es famosa por sus deliciosos jugos de frutas tropicales como el agua de coco y el guarapo, que es el jugo de la caña de azúcar.

8. Sus atardeceres perfectos

Lo más romántico, para el final. No habrá nada más hermoso que despedirse del sol cada atardecer junto a la persona con la que emprenderás muchos más viajes. Este será el momento de tomarse un break para disfrutar del crepúsculo en Cuba. En La Habana, la vista del Malecón desde el Castillo de los Tres Reyes Magos del Morro es uno de esos escenarios perfectos para la ocasión. Su esplendor los dejará boquiabiertos.

Si deciden aventurarse a viajar a la espectacular y polifacética Cuba, no les quepa duda de que la pasarán súper. Descubran nuevos paisajes, sorpréndanse con sabores inexplorados y construyan nuevos pensamientos de amor juntos que recordarán toda la vida. Y después pasan por aquí a contarnos, ¿no?