Los libros de firmas recogen todos los buenos deseos que los invitados de una boda dedican a los novios. En las páginas en blanco de este libro, caben desde las clásicas firmas hasta los dibujos más originales. Las palabras de sus invitados quedarán recogidas para siempre en este libro tan especial.

Aunque es una tradición de origen anglosajón, cada vez hay más parejas mexicanas que se animan a poner un libro de firmas en su boda.

Pueden comprarlo o hacerlo ustedes mismos, pero tengan en cuenta un aspecto muy importante, las portadas del libro deben ser de pasta dura. Se conservará mucho mejor a lo largo de los años.

 

 

El tamaño también es importante. Lo ideal es que tenga las dimensiones de un oficio, así sus invitados tendrán espacio suficiente para escribir lo que quieran. Además, un libro de firmas pequeño pasaría desapercibido en el salón de banquetes. Por eso también hay que pensar en el lugar apropiado para colocarlo.

Normalmente, los libros de firmas se colocan a la entrada del salón, junto al plano de las mesas. Como todos sus invitados pasarán por allí, será un lugar estratégico para que todo el mundo se anime a escribir unas palabras. También pueden dejarlo en un rincón del salón del banquete, iluminado y decorado especialmente para que llame la atención. Lo importante es que todos sus invitados puedan verlo y se acerquen a dejar su dedicatoria. Otra opción es pedirle a una persona en la que confiemos que lo pase por las mesas cuando haya terminado la comida.

Se sorprenderán de lo que escriban para ustedes y tendrán un bonito recuerdo de cada invitado.